¿Por qué tanta prisa?
Se necesita ser casi un experto para saber cuál afore es la más conveniente en el mediano plazo, pero hasta hoy, sin duda, lo había sido el Pensionissste.
El mes pasado escribíamos sobre la privatización del Pensionissste, haciendo la pregunta ¿por qué? Y ahora que ya ha sido aprobada por la mayoría en la Cámara de Diputados, la pregunta, aunque con un agregado, sigue siendo la misma: ¿por qué tanta prisa? Para medir la trascendencia de la decisión, podemos revisar lo que pasó esta semana en la Cámara, donde, por primera vez en esta legislatura, algunos diputados tomaron la tribuna para manifestar su malestar por la votación que se iba a llevar a cabo y que provocaron que se hicieran más de 100 reservas sobre los artículos de la propuesta, las cuales todas fueron desechadas.
Entre los pocos y claros argumentos que se han esgrimido por parte de los diputados del PRI hay uno que verdaderamente es una joya. Textualmente, según los medios de comunicación: “… si bien el fondo logró que sus clientes reciban una pensión 40 por ciento mayor a cualquier otra privada, tristemente se está privatizando lentamente: 40 por ciento del capital que maneja pasó a manos privadas en los últimos tres años”. El Ejecutivo, en el envío de la propuesta, también menciona que muchos servidores públicos han “migrado” a afores privadas.
Vayamos por partes. En primer lugar, hay un reconocimiento expreso de que el fondo es el que mejor rendimiento entrega; asimismo, se reconoce que es el que, de todas las afores, menos comisión cobra a sus clientes y se maneja de una forma correcta. Es decir, se trata de un organismo del Estado que ha hecho bien su trabajo en favor de los pensionados del servicio público. Y, a pesar de ello, es necesario modificar su régimen jurídico. Esto no lo han podido aclarar los diputados de varios partidos que votaron favorablemente. Como gran causa para la modificación mencionan que han perdido capital, que muchos pensionados se han ido a alguna afore privada y que con la nueva propuesta esto ya no ocurrirá.
La pregunta que nos hacemos es, ¿cómo es posible que siendo el que más da y menor comisión cobra, se vayan a otra empresa que les da menos y les cobra más? Y la respuesta es muy sencilla: porque la mayoría de las otras afores, todas del sector privado, han engañado y engañan a los pensionados, a ciencia y paciencia de la autoridad responsable, sin que se les haya puesto un alto y se les permite seguir robándose las cuentas mediante mentiras sobre supuestos mejores rendimientos, los cuales, por supuesto, nunca se entregan. En la actualidad se necesita ser casi un experto para saber cuál afore es la más conveniente en el mediano plazo, pero hasta hoy, sin duda, lo había sido el Pensionissste.
¿Qué pasará hora que se le va a dar mayor flexibilidad para que, supuestamente, pueda competir mejor, con más oficinas, personal, propaganda, etcétera? Lo primero que va a suceder es que los gastos se incrementarán y la comisión tendrá que subir, para que estén contentas las afores privadas y no se les siga señalando como usureras.
También hay un punto central y que, al no estar todavía aprobado por el Senado de la República, se puede remediar. Se trata de que la discusión se abra a la opinión de los expertos y, sobre todo, de quienes tienen su dinero en el Pensionissste. Tanto el gobierno como los diputados y senadores deberían tomar en cuenta que los 120 mil millones de pesos con los que cuenta dicho fondo no son recursos públicos sino que son los recursos de los servidores públicos, depositados en las famosas cuentas individuales, mismas que, por cierto, vendieron como la última panacea para proteger el retiro de las personas.
¿Cómo es posible que decidan sobre un cambio jurídico tan importante, si los recursos no son sólo de ellos sino tambiéde todos los servidores públicos afiliados? Es como si de un día para otro los accionistas de una empresa se enteraran de que ésta cambió de dueño sin haberlos tomado en cuenta; por supuesto, esto es imposible. Sin embargo, es exactamente lo que están haciendo en el caso del Pensionissste.
Por respeto a los servidores públicos ¡tómenlos en cuenta en las decisiones que les afectan!
