Una nueva esperanza

Jeremy Corbyn propuso renacionalizar las empresas energéticas para que bajen los precios.

Una verdadera conmoción ocurrió en Gran Bretaña el pasado día 12 cuando tomó el mando del Partido Laborista un diputado de Islington, desconocido en muchas partes del mundo, pero con un largo pasado militante siempre en la izquierda del partido y su crítica permanente a éste por sus posturas cargadas a la derecha.

Jeremy Corbyn triunfó a pesar de que un mes antes nadie hubiera apostado por él. Es más, para lograr ser candidato debieron apoyarlo otros miembros del partido, bajo el supuesto de que, si él participaba, el juego dentro del anquilosado partido se vería más democrático. Incluso periódicos que están en el centro-izquierda, como The Guardian o Daily Mirror, tenían como ganadores a otros.

Un factor que jugó a su favor fueron las modificaciones que realizó el anterior líder, Ed Miliband, para permitir que participaran en la votación personas externas al partido, tan sólo haciéndose miembros y pagando una pequeña cuota. La intención de Miliband era eliminar de una vez por todas el poder que tenían los sindicatos dentro del partido, pero el tiro les salió por la culata.

Miles se inscribieron y, según lo que se dice, la mayoría fueron jóvenes que vieron en Corbyn la oportunidad de hacer algo por el degradado sistema de partidos inglés, como ocurre en varias partes del mundo, y dar la oportunidad a quien a través de los años se ha mantenido firme en sus convicciones. De acuerdo a informes de la prensa, a partir del día en que fue electo, se han inscrito más de 12 mil nuevos miembros en el Partido Laborista.

También desde su nombramiento, hace menos de 10 días, le han llovido críticas y denostaciones de todas partes, ante el silencio de los partidos dizque socialistas europeos, como el francés, el español y el italiano, lo cual demuestra la veracidad de las críticas que éstos han recibido por su corrimiento a la derecha.

Comentaristas, periodistas y, por supuesto, la siempre bien ubicada en la derecha revista The Economist, se han permitido deslizar, entre otras lindezas en contra de Corbyn, que “no hay nada que celebrar con su nombramiento. Para la Gran Bretaña, es una grave desgracia”. Así de sencillo y con la arrogancia de siempre. De poco han servido los miles y miles de votos que tuvo a su favor, ésos no cuentan.

En sus más de 40 años como miembro del Parlamento, Jeremy Corbyn ha sido fiel a sus principios y muchas veces ha votado en contra de su partido por considerar que se apartaba de los ideales que lo fundaron y porque las propuestas iban en contra de la gente.

Una muestra de su independencia fue cuando votó junto con otros 48 miembros desafiando al líder del grupo parlamentario que quería apoyar al Partido Conservador en el recorte de los gastos sociales y declaró que: “somos uno de los países más ricos del mundo y no hay absolutamente ninguna razón por la que haya quien tenga que vivir en la pobreza”.

Ha propuesto renacionalizar las empresas energéticas para que bajen los precios, ya que la privatización ha creado un falso mercado que permite a las de gas y electricidad hacer mucho dinero a expensas de los demás; una reforma fiscal que permita combatir la elusión fiscal y gravar más a quienes más tienen; y, en materia educativa, la creación de un sistema de educación nacional, parecido al de sanidad, así como suprimir las cuotas en educación superior y recuperar las becas de manutención estudiantil.

Éstas y otras propuestas son avaladas por millones de ingleses que están hartos del bipartidismo, que lo único que les ha generado es más miseria y desigualdad. Por supuesto que los políticos tradicionales, los empresarios y la mayoría de los medios de comunicación están en su contra y le harán la vida imposible. Ya comenzaron, señalando que en días pasados, en una ceremonia, no cantó el himno de salutación a la reina, lo cual es por lo visto un sacrilegio, aunque Corbyn ha sido claro en que no atentará contra la monarquía.

En última instancia, es el pueblo británico quien tiene que decidir hasta dónde lo apoya y esperemos que sea mucho para que haya nuevos aires en esa nación.

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