LuxLeaks

El negocio era, y sigue siendo, redondo. En lugar de pagar el promedio de impuestos europeo, que es cercano a 22%, pagaban cuando mucho 2%.

Al señor Jean-Claude Juncker tan sólo una semana le duró el gusto de haber sido elegido presidente de la Comisión Europea, ya que le explotó una bomba gracias al Consorcio Internacional de Periodistas de Investigación que divulgó, y más de 30 medios europeos han reproducido, las prácticas para favorecer la evasión fiscal en Luxemburgo, en lo que se ha denominado ya como el LuxLeaks.

Habían aparecido algunas notas; incluso lo mencioné en una colaboración anterior, indicando que el anterior comisario de Competencia, el señor Almunia, había iniciado una investigación en contra de varias firmas que habían utilizado a este llamado Gran Ducado, que es uno de los fundadores de la Comunidad, para evadir el pago de impuestos en los países donde se generaban los negocios.

Ahora se confirma que por lo menos 300 empresas de todo el mundo, entre las que se encuentran Amazon, Fiat, PepsiCo, Heinz, Ikea, AIG, J.P. Morgan y Deutsche Bank, negociaron acuerdos secretos y particulares para pagar sumas irrisorias de impuestos.

En el primer decenio de este siglo, una de las mayores compañías de auditoría, PricewaterhouseCoopers, se encargó de gestionar más de 500 decisiones fiscales de lo que en la jerga financiera se conoce como “estructuras fiscales complejas diseñadas para conseguir reducciones drásticas en los impuestos”. Y, como siempre ocurre en estos casos, el responsable de firmar estos 500 acuerdos es un empleado menor del área financiera de Luxemburgo, de apenas 37 años.

El negocio era, y sigue siendo hasta ahora, redondo. En lugar de pagar el promedio de impuestos europeo, que es cercano a 22%, pagaban cuando mucho 2% y, lo más genial es que el señor Juncker, quien durante más de 20 años fue primer ministro o ministro de Finanzas de este país de apenas 550 mil habitantes, argumenta “tengo mi opinión sobre el asunto, pero me lo guardo para mí”. Así de simple ve las cosas este presidente de la Comisión Europea.

El actual primer ministro, el señor Xavier Bettel, al conocer la divulgación de los hechos, ha afirmado que está seguro de que en su país se respetan las reglas internacionales y que por tanto no se ha hecho nada malo, pero es un país que utiliza la práctica fiscal conocida en inglés como tax ruling, que es confidencial y que permite a las empresas preguntar por adelantado al gobierno cuál tratamiento fiscal se le va a aplicar y a partir de ahí negociar.

El señor Juncker fue elegido por la combinación de partidos de derecha, liberales y los todavía llamados socialistas, y tuvo la oposición de varios grupos minoritarios de izquierda de diversos países, mismos que argumentaban, entre otras cosas, que mientras exigía austeridad a los países europeos del sur y los acusaba de despilfarradores, proponiendo el incremento de impuestos y la reducción de salarios, pactaba con las grandes multinacionales el pago irrisorio de impuestos en su país.

Varios de los partidos opositores están promoviendo una moción de censura en contra del presidente, bajo el argumento de que ya se sabía lo que ocurría en Luxemburgo y los grandes partidos mayoritarios se hicieron de la vista gorda. La portavoz del partido de Izquierda Unida en el Parlamento Europeo, la señora Marina Albiol, ha declarado que el presidente de un paraíso fiscal como Luxemburgo ahora es presidente del Eurogrupo y que no se trata de que abandone el cargo ahora, sino que nunca se le debería de haber puesto ahí.

La Comisaria de Competencia, la señora Margrethe Vestager, ha anunciado que continuará la investigación de su antecesor y que se agregará la información del LuxLeaks que ha salido en la prensa.

Esperemos ver los resultados de la indagatoria, pero está claro que pagar 1% en lugar de más de 20% es una ventaja fiscal que drena las arcas de varios países. Estas facilidades a lo mejor se justifican legalmente, pero éticamente son inaceptables en empresas que todo el tiempo se llenan la boca presumiendo de su honestidad.

Temas: