Cinismo empresarial
La lucha entre las multinacionales es feroz y los gobiernos deben estar muy pendientes de las prácticas corruptas que ejecutan.
Los dirigentes de la Unión Europea están desarrollando acciones para meter en cintura a las grandes y poderosas multinacionales que se dedican a buscar los mejores países, no para vender sus productos, sino para evadir al fisco. Recientemente han aparecido noticias sobre varias empresas, tanto de Estados Unidos como de Europa, que están llevando a cabo lo que eufemísticamente, en español, se ha denominado “planificación fiscal agresiva y deslocalización de beneficios”.
La Comisión Europea, con sede en Bruselas, ha anunciado que está investigando el trato fiscal que algunos países europeos han dado a las empresas Apple, Starbucks, Fiat y Amazon, aunque supuestamente hay otras, de las que hasta el momento no se han dado nombres.
El caso más llamativo es el de Apple, que en su propaganda en la página de internet menciona que está asentada en Cupertino, California, y tiene “otra pequeña en Dublín”. La primer pregunta que se hace uno es “pequeña” ¿por qué o de qué?
Resulta que tal pequeñez no lo es tanto, ya que la empresa ha negociado con el gobierno de Irlanda un trato fiscal favorable a cambio de mantener el empleo en dicho país, que se calcula de mil personas. En contraparte, el gobierno le ha otorgado ayudas que, según el vicepresidente de la comisión y responsable de competencia, el español Joaquín Almunia, se consideran ilegales, modificando el régimen fiscal en dos ocasiones (en 1991 y 2007) para favorecer a la empresa que está pagando tan sólo 2%, o incluso menos, de impuestos, cuando sus ingresos se calculan en decenas de miles de millones de euros, obtenidos a través de filiales que se facturan entre sí, realizando transferencias que van al país donde se pagan menos impuestos, como es en este caso Irlanda.
Esta situación ha durado más de 20 años y ahora la Comisión Europea, si logra demostrar que ha habido evasión fiscal, puede exigir a Irlanda que recupere los impuestos no pagados por Apple, lo cual sentaría un precedente extraordinario para muchas empresas y países.
El caso de Starbucks es parecido, aunque el país involucrado es Holanda, pero hasta la fecha la comisión no ha dado más detalles, al igual que sobre la italiana Fiat, la cual supuestamente ha realizado evasión en Luxemburgo.
La otra empresa de la cual se sabe está bajo investigación es Amazon, por el acuerdo fiscal hecho con Luxemburgo desde 2003 y mediante el cual paga una cantidad fiscalmente deducible, a una sociedad de responsabilidad limitada establecida en ese país, sin estar sujeta al pago de impuesto de sociedades. El resultado es que la mayor parte de los beneficios europeos de Amazon se registran en Luxemburgo, pero no son gravados en Luxemburgo. Genial.
Este último país se había negado a dar información a la Comisión Europea sobre sus acuerdos fiscales con las multinacionales, pero ha tenido que ceder ante la presión del resto de países y, sobre todo, ahora que la presidencia de la comisión ha sido otorgada al exprimer ministro de Luxemburgo, el señor Jean-Claude Juncker.
La lucha entre las multinacionales es feroz y los gobiernos deben estar muy pendientes de las prácticas corruptas que ejecutan. De nuevo, el ejemplo es Apple, que se vio envuelta en un caso de prácticas monopólicas. El año pasado fue sancionada por un juez en Estados Unidos al habérsele encontrado en contubernio con cinco grandes y “prestigiados” grupos editoriales estadunidenses, a saber: Hachette Book Group, McMillan, HarperCollins Publishers, Penguin Group y Simon & Schuster, con el único objetivo de aumentar artificialmente los precios de los ebooks mientras salía su Ipad, para hacérsela difícil a Amazon que, a través de Kindle, los vendía más baratos y el margen para las editoriales era menor.
Los ejemplos anteriores tratan de compañías que llenan su imagen y propaganda de ser honestos, responsables y cuidar de sus clientes, pero en realidad se dedican a la evasión fiscal y la obtención de mayores beneficios a costa de los consumidores.
