Oligopolios vs. países

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Enrique Del Val Blanco 21/12/2013 01:25
Oligopolios vs. países

A principios de este mes, en la ciudad de Bali, Indonesia, terminó la Novena Conferencia Ministerial de la Organización Mundial del Comercio (OMC). Como en las reuniones anteriores, hubo claroscuros, siendo manifiesta la dificultad de llegar a acuerdos entre los 160 países miembros, con Yemen como el último en adherirse.

Para empezar, habría que tomar en cuenta el informe sobre el comercio mundial según la OMC para el presente año, que indica: el uno por ciento de las empresas de importación-exportación que concentran 80% de las exportaciones americanas; 85% de las exportaciones europeas están en manos de 10% de los grandes exportadores y las cinco grandes empresas de importación-exportación de los países en desarrollo se encargan de 81% de sus exportaciones.

Con este panorama se hace latente la interrogante sobre si los acuerdos de facilitación de los intercambios realmente van a beneficiar a las poblaciones de los países miembros o si por el contrario, los únicos que se verán favorecidos son las multinacionales del sector privado.

Tan es así que uno de los acuerdos hablan de un tratamiento especial y diferenciado a los países menos desarrollados. Una vez más se hacen promesas que reunión tras la reunión no se han cumplido; y ya son varios lustros de ello.

Para algunos, las negociaciones han sido un éxito, un avance; para otros se ha confirmado el fracaso de esta organización. El director de la OMC, el brasileño Roberto Azevedo quería que la reunión de Bali fuera el final y el triunfo de un acuerdo definitivo de la Ronda de Doha, iniciada en 1995 en esa ciudad, ya que los ministros sólo habrían tenido que votar a favor para validarla. Sin embargo, como ha sido tradicional en estas reuniones, no fue posible hacerlo.

Recordemos la reunión de Cancún de 2003, donde organizaciones de la sociedad civil se manifestaron con movilizaciones y tampoco se llegó a ningún acuerdo, más allá de citar a otra reunión.

Uno de los grandes temas a resolver es el agrícola, en el cual están enfrentados los países desarrollados, encabezados por Estado Unidos y los países en desarrollo, principalmente por India, que durante años y a través del G33, que en realidad es un grupo de 46 países al cual pertenece México, plantean la posibilidad de la sostenibilidad de la agricultura y el apoyo a los campesinos más pobres, con el objetivo fundamental de que la seguridad alimentaria se convierta en soberanía alimentaria.

En Bali se llegó a un acuerdo entre Estados Unidos e India mediante la llamada Cláusula de Paz. Ésta establece que los miembros de la OMC se comprometen a no perseguirse ante el Órgano de Solución de Controversias (OSD), esperando una evolución de las reglas del origen del conflicto. Y en el caso especial de la agricultura, se han comprometido a que a más tardar en cuatro años, cuando se celebre la Conferencia Ministerial, habrá una solución definitiva. Esta Cláusula de Paz es importante porque se aplicará a aquellos países con cultivos esenciales para su régimen alimenticio, como en el caso mexicano serían el maíz y el frijol.

Asimismo, durante la Conferencia de Bali, se volvió a presentar la denuncia de Cuba sobre el irracional embargo comercial que el país ha sufrido por más de 50 años, situación que supuestamente iba a ser considerada en la resolución final, lo cual, para no variar, no ocurrió. El único avance que lograron los cubanos y los países miembros de la Alianza Bolivariana para los Pueblos de Nuestra América (ALBA), es que se hiciese mención del artículo quinto del Acuerdo General sobre Tarifas y Aranceles, (GATT por sus siglas en inglés), mismo que fue antecesor de la OMC, en el cual se habla de la no discriminación en materia comercial.

Sin duda, el comercio es una vía para el desarrollo de las naciones, pero esta vía debe ser equilibrada y justa y no sólo en beneficio de los países desarrollados y sus empresas multinacionales, como hasta ahora parece haber sido.

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