Sigue la mata dando
Los banqueros siguen apostando a crear reservas para pagar posibles multas y poder continuar con estas prácticas indebidas.
No pasa mes, por no decir semana, sin que en los medios de comunicación aparezcan noticias sobre acciones irregulares de los bancos u otro tipo de empresas financieras en diversas partes del mundo. Esta semana, uno de los casos más importantes, por el monto involucrado, se refiere a la millonaria multa que, mediante una negociación, impuso el Departamento de Justicia estadunidense al primer banco de aquel país por su portafolio de inversiones, el JP Morgan Chase. La multa en cuestión asciende a la cantidad de 13 mil millones de dólares y se deriva de los engaños realizados a miles de personas con las denominadas hipotecas subprime, las cuales dieron origen a la crisis de 2008.
Lo más grave de estas negociaciones, que como es usual en la justicia norteamericana se dan siempre un paso antes de proceder penalmente contra los involucrados, es que permiten que los ejecutivos de los bancos casi nunca pisen la cárcel y continúen haciendo tropelías en perjuicio de los cuentahabientes o inversionistas de sus bancos.
Uno de los mejores ejemplos de lo anterior se refiere a este mismo banco que ahora, además, está siendo investigado por varias agencias gubernamentales debido a la detección de otras irregularidades, las cuales sin duda le harán desembolsar cientos de miles de dólares más. Según los directivos del banco, ya han constituido reservas por 23 mil millones de dólares para resarcir las previsibles consecuencias de las investigaciones en curso; miles de dólares que serán adicionales a la multa que van a pagar y mediante la cual varios de los pobres ahorradores que perdieron todo, incluyendo sus viviendas, recuperarán algo. Para llevar a cabo lo anterior, al banco se le impuso la contratación de una persona externa, por no existir confianza en los actuales ejecutivos.
En enero de este año, el Bank of America, otro gigante de la banca mundial, tuvo que desembolsar cerca de 12 mil millones de dólares como consecuencia de las operaciones mentirosas e irregulares ejecutadas con las hipotecas y, en febrero, junto con otros cuatro bancos, desembolsó 26 mil millones de dólares con el fin de terminar con una investigación que estaban realizando los departamento de justicia de 49 estados de la Unión Americana, sobre préstamos dudosos de esos cinco grandes bancos, uno de ellos el JP Morgan.
Durante este año, también en una investigación llevada a cabo por varios países, se logró descubrir que los bancos se ponían de acuerdo para fijar a su favor la tasa Libor, motivo por el que tuvieron que pagar multas millonarias. Y ahora, este mes, ha aparecido en la prensa que la Comisión Europea, a través del comisionado Joaquín Almunia, está investigando a seis bancos —a saber, HSBC, Crédit Agricole, Deutsche Bank, Royal Bank of Scotland, Société Générale y, para no quedarse afuera, JP Morgan— por supuesta manipulación de la tasa Euribor, la cual se utiliza en Europa para reflejar el interés al que los bancos se prestan entre sí. Al parecer, estos bancos no usaban datos de transacciones reales, sino la opinión de 31 bancos que operan en el continente, demostrándose que los datos eran inflados para incrementar las utilidades. Se piensa que la multa puede ser hasta por 10 por ciento de sus ingresos.
Por cierto, lo mencionado en el párrafo anterior se descubrió gracias al banco inglés Barclays, que prefirió denunciar el caso para evitarse la multa, por lo que podríamos decir que el gobierno lo utilizó de “testigo protegido”.
La única forma de parar esta sangría de dinero a los ciudadanos por parte de los banqueros es que las consecuencias de sus irregularidades sean pagadas, no sólo con dinero, sino con cárcel de los directivos que permiten estas situaciones o no ejercen la vigilancia debida. Hasta ahora, los banqueros siguen apostando a crear reservas para pagar posibles multas y poder continuar con estas prácticas indebidas, muchas de las cuales no se descubren. Y no se vale, el dinero es de los ciudadanos, no de ellos.
