Mundo de mutantes
China será la fábrica del mundo, Singapur se convertirá en el líder de la biotecnología e India conquistará el mercado de los medicamentos.
En un reciente número de la histórica y prestigiada revista francesa Le Nouvel Observateur se publica un dossier denominado los 50 que están cambiando al mundo, que trata de 50 personas, diez de ellas mujeres, que a su juicio son líderes en su actividad laboral.
Lo primero que destaca es que, sin duda, el crecimiento en todos los campos está mudando de ubicación en el mundo hacia países que se encuentran en África y hacia China, Singapur, Bombay y otros del área. De América Latina sólo señala a México y Brasil y en el primer caso sólo menciona al ingeniero Slim.
Para la revista, el futuro se encuentra fundamentalmente en Asia, seguida de África y de algunos países de Europa, principalmente Alemania y Francia. En 1980, el denominado Occidente representaba 80% de la riqueza mundial; para este año se redujo a menos de 50% y prevé que en 20 años el 80% de la riqueza se concentrará en Asia.
China será la fábrica del mundo, Singapur se convertirá en el líder de la biotecnología e India conquistará el mercado de los medicamentos, mientras que el desarrollo de África tomará una gran velocidad. Todo esto producirá una clase media inmensa, con las consecuencias propias de ello. Por un lado, muchos vivirán mejor, pero a costa de muchos otros, por otro y sobre todo, a costa del medio ambiente debido a que esta nueva clase media, que de hecho ya crece bastante en Asia, quiere copiar el modo de vida de los occidentales el cual conlleva una explotación irracional de los recursos del planeta y la enorme emisión de dióxido de carbono.
Un caso paradigmático de lo que está ocurriendo se muestra en el caso un señor desconocido llamado Terry Gou quien, proviniendo de una modesta familia de Taipéi, en la República Popular China, ha convertido a su empresa, Foxconn, en una potencia económica. En seis kilómetros cuadrados de la provincia de Henan ha creado cerca de 100 líneas de fabricación, produciendo exclusivamente iPhones. Diario salen de sus fábricas 200 mil aparatos, es decir, 70% de la producción mundial, y trabajan en ellos 250 mil jóvenes chinos. En total, este empresario posee 28 megafábricas en China y en ellas emplea a cerca de un millón quinientos mil personas. Se trata del empleador privado más grande de ese país.
Otros ejemplos del cambio en los roles de los países se expresa en lugares como Hollywood, que desde 1945 se convirtió en la meca de la cinematografía y la diversión y ahora este papel lo disputan otros países, como la India con su Bollywood o los nacientes Nollywood en Nigeria y Ghallywood en Ghana. También cuenta ya Corea del Sur que se ha convertido en un gigante del llamado “poder suave” de la cultura, con sus películas y el famoso Gangnam Style.
También menciona que esta globalización impresionante ha cambiado la imagen que se tenía de las organizaciones políticas, en donde los grandes sindicatos de la era industrial, con una dirigencia férrea y la obediencia ciega de los miembros, ya no existen. Hoy las organizaciones o sindicatos no son de masas, las movilizaciones son espontáneas y frecuentes, y las causas son internacionales, destacándose entre ellas la defensa de los valores humanos, mientras los partidos políticos tradicionales son considerados ya como cosa del pasado.
Ahora la lucha se ha diseminado y se ha hecho individual, virtual y especializada. Según la citada revista, se está consagrando el reino de la individualidad, con una vida más solitaria frente a los poderes. Se está creando un nuevo tipo de ser humano, siempre conectado, informado en tiempo real, alérgico a los poderes o controles, deseoso de un saber rápido y accesible y muy celoso de su autonomía.
La explosión de la tecnología ha democratizado este saber y ha transformado la vida diaria de millones de personas. Según la revista, ha aparecido una cultura inédita, fundada en el instante y la movilidad, donde el propio cerebro se está modificando. El internet ha creado un mundo de mutantes.
