Marcha y cabildeos…

El asunto, pues, no es menor. Menos, si se entiende el nivel de extrema crispación existente a nivel social.

Intenso y revelador debate, a no dudarlo, el que vía redes sociales protagonizan ahora quienes, convocados por el Frente Nacional por la Familia, marcharán mañana —“de manera pacífica…”— en defensa de tal institución y más, contra la iniciativa presidencial orientada a equiparar la unión entre personas del mismo sexo con el matrimonio natural (heterosexual) e imponer la llamada “ideología de género” desde la escuela primaria y, en la contraparte, detractores de diversas comunidades lésbico-gay interesadas en desalentar —“a través del amedrentamiento”, a decir de los más— la participación en aquella.

Igualmente intenso, el cabildeo que con dirigentes de una y otra de las partes realizan, desde hace ya un buen número de días, autoridades federales y locales que, de manera explícita, y en atención a cumplir con la que es una de sus responsabilidades esenciales, han asumido el explícito compromiso de impedir toda suerte de provocación y/o enfrentamiento que, vale decir, empañaría la ejemplar muestra de civilidad ofrecida el sábado 10 cuando, en 126 ciudades de las 31 entidades del país, algo más de 1.4 millones de ciudadanos tomaron las calles con igual propósito.

Ello, esto último, amén el desconcierto que entre los dirigentes del Frente generó la falta de claridad en el comportamiento de la titular de Gobierno de la administración capitalina, la cuestionada Patricia Mercado, quien, tras encontrarse el pasado martes con ellos y ofrecerles que, “en virtud de que primero en tiempo… primero en derecho”, trataría de evitar que su movilización (prevista para partir del Auditorio Nacional al filo del mediodía hacia el Ángel de la Independencia donde presentarán un posicionamiento se viera empatada con la de miembros del colectivo LGBT, no sólo aceptó —“de manera irresponsable…”— que éstos últimos modificaran su inicial previsión de marchar el domingo sino que, incluso, aceptó que lo hagan en la misma hora y espacio (final) previstos por  los activistas profamilia.

Tal concurrencia de movilizaciones, inesperada, sin duda, más el activismo e incremento del nivel de intolerancia de algunos —“no todos ciertamente…”— de los colectivos lésbico-gay, el llamado anarco-gay (presuntamente) liderado por un empleado del abortista GIRE de manera específica, encendió las alertas en un buen número de oficinas públicas donde, en las actuales circunstancias está más que claro que a nadie, al gobierno federal y/o local de manera específica, conviene que un debate que, con todo, se ha mantenido en los límites de la civilidad, pudiera desbordar…

El asunto, pues, no es menor. Menos, si se entiende el nivel de extrema crispación existente a nivel social, que igual se manifiesta contra autoridades que partidos, u otras estructuras, y la compleja realidad que, hoy por hoy, enfrenta el país en diversos órdenes.

ASTERISCOS

* Creciente preocupación entre potenciales participantes en licitaciones del Servicio de Administración Tributaria, a cargo ahora de Osvaldo Santín, por el reiterado fracaso de algunas de aquellas y ahora, a la vista un nuevo esfuerzo por concretar la “ventanilla única” del Servicio de Administración Tributaria, no pocos advierten, con recelo, la posibilidad de que, de la mano de Luis Pliego, funcionario del área de Administración, los grandes beneficiarios sean tiradores chinos, afectos a prácticas de dumping y piratería.

* Todo listo en Quintana Roo, al parecer, para que este domingo, el neo-neo panista Carlos Joaquín González asuma como nuevo gobernador, en sustitución del priista Roberto Borge que, en un primer balance, entrega una entidad en condición presupuestal deficitaria y un adeudo superior a los 22 mil millones de pesos… más pendientes importantes con proveedores, según la información disponible.

Veámonos el domingo, con otro asunto De naturaleza política.    

                                                                  Twitter: @EnriqueArandaP

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