Matrimonio natural, sí…
Miles de ciudadanos exigieron cancelar la propuesta de reforma constitucional orientada a equiparar la unión entre personas del mismo sexo con el matrimonio natural, entre un hombre y una mujer.
Nunca antes en la historia moderna del país, nunca al menos de que yo tenga memoria tras de casi medio siglo de trabajo periodístico, o de lo que exista referencia documental explícita, miles de mexicanos —algo más de millón y medio en conjunto, según cálculos “conservadores” de organizadores— ocuparon calles, avenidas y plazas públicas a lo largo y ancho del territorio para, atendiendo a la misma convocatoria y repitiendo similares consignas, repudiar una iniciativa legal promovida por el Ejecutivo federal, el presidente Enrique Peña Nieto en este caso.
Apenas despuntar la mañana, literal, miles y miles de ciudadanos en poco más de 120 de las principales localidades de 31 entidades, vistiendo prendas de color blanco “en señal de que marchábamos en paz…”, exigieron cancelar la propuesta de reforma constitucional orientada a equiparar la unión entre personas del mismo sexo con el matrimonio natural, entre un hombre y una mujer, y (ahora sí que) de manera adicional —“encubierta”, en opinión de algunos— avanzar en la introducción de la promoción e imposición de la llamada ideología de género, desde preescolar y primaria y “al margen y/o a espaldas de los padres de familia incluso”, a niños y adolescentes.
Aquí y allá, lo mismo en Querétaro, León, Guadalajara, Monterrey, Tijuana, Tlaxcala, Puebla o Cuernavaca, donde se reportaron las mayores concentraciones, que en La Paz, Guanajuato, Atlacomulco, La Piedad o en las emblemáticas Torres de Satélite y en el apartado Martínez de la Torre, por ejemplo, los apoyos y reclamos y/o demandas de los marchistas fueron los mismos:
“Sí a la salvaguarda y fortalecimiento de la familia tradicional y a la vida desde el momento de la concepción hasta la muerte, a garantizar el primario derecho del menor a ser adoptado sobre el de otros a adoptarle y sí, igualmente, a respetar de manera plena el natural derecho de los padres a educar a sus hijos… Sí también, y sin duda a la primera iniciativa ciudadana de reforma al artículo 4º. Constitucional” que el Congreso no ha dictaminado…
“No —en contra— a equiparar las uniones entre personas del mismo sexo con el matrimonio natural, al matrimonio igualitario; a privilegiar el (inexistente) derecho de aquellos a adoptar sin considerar el interés superior y original derecho del menor a contar con un padre y una madre, a la promoción-imposición de la llamada ideología de género y no también, en definitiva, a intentar abrogar el natural derecho de los padres de familia a educar a sus hijos…”.
Más allá de versiones interesadas, las marchas originalmente convocadas por el denominado Frente Nacional por la Familia, constituido por más de un millar de organizaciones, la presencia de dirigentes de las distintas iglesias, cristianas y católicas fundamentalmente, a nadie extrañó: un centenar de pastores de los diversos credos evangélicos y, al menos, una veintena de arzobispos y obispos, los de Monterrey (Rogelio Cabrera y Alfonso Miranda, secretario de la CEM), Cuernavaca (Ramón Castro), Puebla (Víctor Sánchez, Felipe Pozos y Eugenio Lira) y Querétaro (Faustino Armendáriz) entre otros, hicieron acto de presencia.
Un clamor que se hizo escuchar ayer a nivel país y que, eventualmente, debiera ser escuchado por quienes, desde el poder, intentan imponer conductas y/o ideologías contrarias a la idiosincrasia popular…
ASTERISCOS
* Los rumores sobre la realización de cambios adicionales en el primer nivel, continúan presentes… que lo ocurrido en el caso del relevo de Luis Videgaray por José Antonio Meade en Hacienda fue apenas “un movimiento obligado por tiempos y circunstancias…”, es la versión más socorrida entre quienes, igual en la oposición que en el ámbito oficial, dicen conocer sobre el punto. Veremos…
Veámonos aquí mañana, con otro asunto De naturaleza política.
Twitter: @EnriqueArandaP
