Con la(s) Iglesia(s), nuevo naufragio…
Tras el “frustrante resultado” de la reunión sostenida con cardenales y obispos en Los Pinos, el 5 de agosto, el gobierno había emprendido un esfuerzo de reencuentro...
Nunca más atinado que ahora, particularmente tras la insistencia del presidente Enrique Peña Nieto en avanzar en la aprobación de su (aún) inexplicable iniciativa orientada a equiparar con el matrimonio natural, entre un hombre y una mujer, la unión entre personas del mismo sexo e imponer desde la escuela primaria la llamada ideología de género, el uso de términos como confusión y/o renovada confrontación, cuando de describir el estado que guarda la relación entre el gobierno federal y la(s) Iglesia(s) se trata…
Y esto, no sólo por la extrema polarización suscitada por la referida propuesta a nivel social sino, esencialmente, porque su pronunciamiento ante jóvenes con quienes se reunió tras la presentación de su IV Informe, coincide con la realización —“y casi diríamos que tras los primeros logros y acuerdos…”— de negociaciones emprendidas por operadores del propio régimen, igual con jerarcas católicos que con líderes evangélicos y de otros credos, con miras a distender el entorno de encono y abierto enfrentamiento propiciado por aquella que, incluso, sus afines en el Congreso —César Camacho en Diputados y Emilio Gamboa en el Senado— habían dejado en claro que no abordarían en el periodo que se inicia por no ser, de manera alguna, prioritaria.
En las últimas semanas, efectivamente, tras el “frustrante resultado…” de la reunión sostenida con cardenales y obispos encabezados por el cardenal Francisco Robles Ortega en la residencia oficial de Los Pinos, el 5 de agosto, el gobierno había emprendido un esfuerzo de reencuentro que, por sólo citar dos casos, derivaba ya en el explícito deslinde de la Arquidiócesis de México, liderada por el cardenal Norberto Rivera, de la convocatoria a las marchas que en apoyo de la familia habrán de realizarse 10 y 24 de los corrientes y en la aceptación de múltiples liderazgos evangélicos a reunirse con el secretario Miguel Ángel Osorio mañana, fue abruptamente interrumpido el jueves cuando, sin más, el Ejecutivo explicitó, en el caso de los (mal llamados) matrimonios igualitarios, estar a la espera “(de) la resolución del Congreso” y, dijo, espero “no sea (ésta) una iniciativa archivada y que se olvide en un cajón…”.
Sus palabras, más el público encuentro e implícito aval que al Frente Nacional por la Familia, promotor de las marchas citadas, diera el papa Francisco en Roma, llevan a pensar en un nuevo naufragio de la Operación Cicatriz emprendida, oficial y oficiosamente, con los dirigentes de los más diversos credos por parte del gobierno del presidente Peña Nieto con un sector que, en las actuales condiciones del país, mucho podría aportar a atemperar la animosidad social en contra del régimen y, sin duda, a generar mejores condiciones para la realización en un entorno de paz y (relativa) unidad social de los estratégicos y sin duda complejos comicios del 2018.
ASTERISCOS
*Inequívoca, aleccionadora evidencia del nivel de civilidad política en que se realiza la transición de gobierno en Durango, la visita conjunta que a la zona afectada por inundaciones en la región de La Laguna, a Lerdo en particular, hicieran el sábado el saliente priista Jorge Herrera Caldera y su extricolor sucesor José Rosas Aispuro, para poner en marcha un amplio operativo de emergencia y apoyo a la población. El cambio formal del gobierno, se sabe, será el próximo día 15…
*Donde también se aceleran preparativos, y negociaciones ante el cambio de gobierno, es en Quintana Roo donde, finalmente, el entrante expriista Carlos Joaquín González podrá tomar posesión ante un Congreso mayoritariamente a su favor, tras la adhesión a su causa de los legisladores electos de Nueva Alianza, Encuentro Social y ¡¡¡Morena!!!, más los del PRD y Acción Nacional.
Veámonos el miércoles, con otro asunto De naturaleza política.
Twitter: @EnriqueArandaP
