Ahora, ¿mesagay?...
La iniciativa para la unión entre personas del mismo sexo derivó en la exigencia de que se instale una mesa política, orientada a favorecer la aprobación de ésta y que se castigue a la Iglesia por promover un “discurso de odio”.
Tal como se previó desde un primer momento, la (aún hoy inexplicable) decisión presidencial de enviar una iniciativa para equiparar con el matrimonio natural la unión entre personas del mismo sexo e impulsar, a trasmano, la imposición de la ideología de género desde la educación básica continúa generando problemas que, ya la pasada semana, derivaron en la exigencia de que se instale una mesa política orientada a favorecer la aprobación de aquella y, en paralelo, se castigue a la Iglesia por promover lo que colectivos LGBTTI identifican como un “discurso de odio”.
Como si la dependencia a cargo de Miguel Ángel Osorio Chong no tuviera asuntos suficientes que atender, efectivamente, media docena de (supuestos) representantes de la comunidad lésbico-gay irrumpió el pasado jueves en instalaciones de Gobernación para, ahí mismo, reclamar la instalación de una instancia similar “a la que atiende la problemática de la (impresentable) Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación”, y exigir la imposición de multas y/o sanciones a jerarcas religiosos por violar, en su opinión, disposiciones legales vigentes.
A través de la Subsecretaría de Derechos Humanos de Roberto Campa Cifrián primero, y de la de Población, Migración y Asuntos Religiosos de Humberto Roque Villanueva después, ese día, los demandantes pidieron la inmediata adopción de acciones en defensa de sus derechos supuestamente afectados y, obvio, el aval a la propuesta del presidente Enrique Peña Nieto que, hoy por hoy, mantiene confrontado al régimen con la jerarquía católica y, también, con dirigentes de prácticamente todos los credos existentes en el país.
En una y en otra de las instancias recurridas, se afirma ahora, la exigencia lésbico-gay recibió la misma respuesta: que Gobernación no era ya opción para atender a su reclamo y que, de darse, la mesa política solicitada debía instalarse, en el mejor de los casos, en el Legislativo —la Cámara de Diputados y/o el Senado— que es donde se encuentra hoy la iniciativa y, dos, que la imposición de sanciones y/o multas a jerarcas religiosos contrarios a la misma no procedía, pues su oposición a ella se daba en el marco del constitucional derecho a la libre expresión de que gozamos todos los mexicanos y, en esencia, porque “no se puede violar una ley que no existe aún, que no ha sido dictaminada…”, cual es el caso.
Ello, obvio, amén que la representación LGBTTI argumentó a favor de su exigencia que “ya la Corte está con nosotros…” y, también, exhibió un supuesto punto de acuerdo de la Asamblea Legislativa, que lidera el mancerista Leonel Luna, para reclamar la adopción de acciones legales en contra de ministros de culto contrarios al reconocimiento como matrimonio, de las uniones entre personas del mismo sexo.
Insistamos, el asunto y la confrontación que el mismo genera crece, tiende a agravarse y no parece tener para cuando acabar…
ASTERISCOS
* Será una mujer finalmente, aunque no la coahuilense Hilda Esthela Flores, que será reservada para competir el gobierno de su natal Coahuila, sino la actual mandamás del sector popular, la CNOP, Cristina Díaz quien, con la representación del Revolucionario Institucional, asuma la presidencia de la mesa directiva del Senado a partir del próximo 1 de septiembre. La decisión, se afirma, se tomará en Ixtapan de la Sal, durante la plenaria que organiza ya el cuestionado Emilio Gamboa Patrón.
* Acres comentarios entre quienes integran el primer nivel de decisión, hoy, en Acción Nacional, mereció la sorpresiva presencia de Margarita Zavala en la sede de la Convención Demócrata que ungió a Hillary Clinton como aspirante a la Casa Blanca. Oportunista, fue lo menos que dijeron de la más adelantada entre quienes aspiran a la candidatura presidencial blanquiazul, los afines a Ricardo Anaya.
Veámonos el miércoles, con otro asunto De naturaleza política.
Twitter: @EnriqueArandaP
