Estrasburgo, el tribunal…
Evidencias innegables del nivel de confrontación suscitado con actores importantes y de los negativos efectos de la propuesta sobre el matrimonio entre personas del mismo sexo sobran.
Equiparable en su contenido con el artículo 17 del llamado Pacto de San José y el 23 del Pacto Internacional de Derechos Civiles y Políticos suscritos, en todos sus términos, por el gobierno de México, el numeral 12 del Convenio Europeo de Derechos Humanos fue invocado por el Tribunal de Estrasburgo, el más importante y reconocido a nivel mundial en materia de derechos humanos, a decir de propios y extraños, para establecer que “no existe el derecho al matrimonio homosexual”.
Apenas el pasado 9 de junio, efectivamente, los 47 jueces de la singular instancia, representantes de todos y cada uno de los 47 países miembros del Consejo de Europa, emitieron la singular y sorprendente resolución orientada a preservar el enunciado de que el hombre y la mujer tienen derecho a casarse y a fundar una familia…, consagrado en el referido artículo 12 como “el concepto tradicional del matrimonio, a saber, la unión de un hombre y una mujer” que, agrega, “no impone a los gobiernos la obligación de abrir el matrimonio a las personas del mismo sexo”.
Lo anterior, como es fácil adivinar, viene a colación en virtud del altísimo nivel de polarización social que, en las últimas semanas, ha generado (y amenaza con seguir alentando) la iniciativa que con objeto de elevar a nivel de derecho el (mal llamado) matrimonio igualitario y, a trasmano, tratar de imponer la ideología sexo-genérica desde el nivel educacional básico, que envió el presidente Enrique Peña Nieto al Congreso donde, en la Cámara de Diputados en concreto, los responsables no parecen encontrar la manera de deshacerse de la misma, sea a través de su envío a la congeladora legislativa, de su rechazo o, diría alguno de los directos implicados, “recurriendo al (socorrido) expediente de (sólo) patear el bote…”, posponiendo su debate y dictamen.
Evidencias innegables del nivel de confrontación suscitado con actores importantes, y de los negativos efectos de la propuesta, sobran. Las consistentes manifestaciones en contra de toda suerte de ministros y/o pastores de los diferentes credos —católicos, evangélicos, islamistas, judíos, etc.— y la prédica en templos que, de manera directa y/o indirecta, alude a temas referidos en el polémico ordenamiento que ya hoy carece de padre, más la convocatoria ahora del laicado y la jerarquía de la Iglesia mayoritaria, la católica, para marchar en las distintas diócesis del país, el 10 de septiembre próximo, y una magna concentración en la capital del país dos sábados después, son algunas.
A la vista del esfuerzo por reposicionar la administración en curso, no son pocos quienes, con la mira en pronunciamientos como el que recién actualizó el Tribunal de Estrasburgo, consideran que el gobierno está ante una inmejorable oportunidad de ajustar los términos de su propuesta para, como procede, reconocer los derechos de todos, el de las minorías obviamente, pero sin violentar los de la mayoría y, menos, tratar de imponer criterios ideológicos sobre principios naturales…
Asteriscos
*Más en serio que de broma, diría alguno, fue el expresidente Felipe Calderón y no la festejada, su esposa, quien dio la nota durante el referido convivio cuando, en una improvisada intervención, se mostró extrañado por el hecho de que “mientras millones de mexicanos quieren que Margarita (Zavala Gómez del Campo) sea la próxima presidenta de México… es al interior del PAN donde persisten dudas —y se promueven acciones, diríamos nosotros— en sentido contrario”.
*En el adelantado festejo, pues el cumpleaños 49 es mañana lunes, vale destacar, llamó la atención la ausencia de los exgobernadores Alberto Cárdenas y José Guadalupe Osuna que abiertamente apoyan sus aspiraciones, así como la de calderonistas en funciones, como el cuestionado Francisco Pancho Domínguez y de electos que tuvieron en la expareja presidencial entre sus principales promotores...
Veámonos aquí mañana, con otro asunto De Naturaleza Política.
