PRI: urge candidato
Si algo apremia al interior del priismo, es tener clara una hoja de ruta hacia la trascendental elección y la idea de quién o quiénes pudieran encabezar el esfuerzo por mantener al tricolor en el comando del país.
A Ana Hilda, ejemplar luchadora por la vida.
Ya descansa.
Si bien desde su arribo a las oficinas centrales del CEN tricolor, sobre Insurgentes Norte, Enrique Ochoa Reza y los suyos insisten en que su primaria y más trascendental tarea no será otra que avanzar hacia una reforma estructural del Revolucionario Institucional, lo cierto es que si algo desvela hoy al novel dirigente no es otra cosa que la definición —atento a los dictados de quien finalmente decidirá el asunto, ciertamente— de quién, finalmente, encabezará al priismo en la puja por mantener a uno de los suyos en la residencia oficial de Los Pinos.
Y esto, no porque la reforma y reestructuración —“una auténtica refundación, o casi…”, en opinión de no pocos, entre los más experimentados— planteada vaya a darse de manera automática ni sencilla sino, fundamentalmente, porque a la vista ya el arranque formal de la sucesión del presidente Enrique Peña Nieto, el PRI-gobierno no parece estar sobradón, por decirlo de alguna forma, de posibles candidatos aunque, muy probablemente, sí de aspirantes aun cuando, digámoslo claro, algunos de éstos parecerían ya estar (políticamente) muertos.
Es el caso, por ejemplo, del exmandamás del tricolor, el sonorense Manlio Fabio Beltrones a quien, una (bien construida) combinación de realidades sociopolíticas —el hartazgo social y/o la extrema corrupción de algunos de los suyos en el poder— con (innegables) traiciones al más alto nivel del sistema dejó fuera de la carrera el pasado 5 de junio, que personajes tales como Aurelio Nuño Mayer, el titular de Educación Pública, que parece haber encontrado en su lucha por hacer valer la reforma constitucional en materia educativa la causa de su caída o, por ejemplo, el del mandamás en Hacienda, Luis Videgaray Caso, cuyas aspiraciones simplemente descarrilaron la crisis económica, sea o no cierto aquello de que la misma es más de origen externo que local…
Respecto del mandamás en Gobernación, el hidalguense Miguel Ángel Osorio Chong, la reflexión sería distinta puesto que, identificado en un primer momento como indiscutible ganador (en cuanto que aspirante a la sucesión) tras los comicios de junio, cada vez son más los que sostienen que las marchas, bloqueos, plantones y excesos de violencia (consentida) de maestros-vándalos de la impresentable Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación (CNTE) están acabando con sus cada vez más escasas posibilidades de estar en las boletas de junio de 2018.
A la vista tal panorama, entonces huelga decir que si algo apremia al interior del priismo no es sólo avanzar, dar los primeros pasos hacia una auténtica reforma de fondo sino, esencialmente, tener clara una hoja de ruta hacia la trascendental elección y, más, la idea al menos, de quién o quiénes pudieran encabezar el esfuerzo por mantener al tricolor en el comando del país.
El tiempo, insistamos, apremia…
ASTERISCOS
* Al igual que sus homólogos panistas en San Lázaro, por cierto, aunque en el Senado, en su caso, los distintos liderazgos
del tricolor iniciaron la puja en pos de que sea uno de los suyos, y no otro, quien presida la cámara alta a partir del 1 de septiembre próximo. Hasta ayer, se barajaban seis nombres: Raúl Cervantes, Arturo Zamora, Hilda Flores, Lilia Merodio, Ernesto Gándara y Enrique Burgos, aunque, a decir verdad, sólo los tres últimos parecen tener posibilidades...
* Si bien Pablo Gómez nunca ha sido santo de mi devoción, debo reconocer que no se equivoca cuando, en su carta de renuncia al PRD, deja en claro que lo hace porque “no podría representar al gobierno de la Ciudad de México ante el INE…” y, luego, destaca la imposición de Alejandra Barrales en la dirigencia donde, dice, no hará más que representar los intereses de quien la llevó al cargo, el cuestionado no perredista Miguel Ángel Mancera.
Veámonos el viernes, con otro asunto De Naturaleza Política.
