Diálogo sin destino…
El diálogo y la negación han estado presentes y los resultados de tales ejercicios, salvo alguna honrosa excepción, sólo han tenido efectos temporales, de coyuntura…
De no modificar el gobierno federal su decisión de implementar en sus términos la Reforma Educativa aprobada en 2013, las conversaciones que a la fecha mantienen autoridades con (supuestos) maestros de la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación (CNTE) alientan, sí, una negociación necesaria, producto de la prudencia
de la autoridad y del esfuerzo por desactivar la escalada desestabilizadora impulsada por aquellos y sus aliados pero, de fondo, no son más que parte de un diálogo sin destino…
Y esto, no porque el esfuerzo gubernamental de conocer a detalle los reclamos de los mentores —“y de no pocos vándalos que les apoyan…”— carezca de validez o sinceridad sino, esencialmente, porque las irreductibles exigencias de quienes en verdad manejan ahora la denominada resistencia magisterial —grupos y activistas vinculados con prácticamente todas las manifestaciones
de izquierda— garantizan, desde ya, el fracaso del esfuerzo… independientemente que el referido diálogo pudiera derivar en la flexibilización de posturas y, ojalá, en la liberación de millones de ciudadanos de Chiapas, Oaxaca, Morelos, Nuevo León o de la misma Ciudad de México que, ajenos al diferendo, sufren hoy las consecuencias del mismo.
Pensar que los promotores del operativo que, insistamos, involucra ahora igual a maestros-vándalos que a activistas de la Revolución Democrática (PRD), al líder del Movimiento Regeneración Nacional (Morena), Andrés Manuel López Obrador, o a “lo que queda de la guerrilla en Oaxaca, Michoacán y Guerrero…”, luchan ahora por una mejor educación y un mejor magisterio, o por derechos supuesta o realmente conculcados con la reforma constitucional en cuestión es, en el mejor de los casos, una inocentada sin fundamento.
En el fondo, la lucha es contra el sistema, lo que el mismo representa, y contra el gobierno que lo sustenta.
Hablamos de una lucha ideológica que rescata para sí, como origen remoto y como ayer quedó evidenciado, igual las luchas de los setenta, y antes inclusive, que la asonada chiapaneca de 1994 o, más cerca, la disputa por Oaxaca que, a finales del foxismo puso en jaque al gobierno estatal, y nacional también. En todos los casos, el diálogo y la negación han estado presentes y los resultados de tales ejercicios, salvo alguna honrosa excepción, sólo han tenido efectos temporales, de coyuntura…
Este lunes entonces, cuando el titular de Gobernación, Miguel Ángel Osorio, y los suyos vuelvan a encontrarse con su rijosa contraparte, deberán “forzar” la asunción de acuerdos inmediatos y de largo alcance que lo mismo favorezcan la necesaria distensión del conflicto en el cortísimo plazo —el levantamiento de bloqueos y plantones, por ejemplo— que la cancelación a futuro de acciones que alteran el cotidiano quehacer o ponen en riesgo a la ciudadanía y, más, a los millones de niños y jóvenes mexicanos víctimas del mismo.
Veremos…
ASTERISCOS
* Al más puro estilo —“como en los viejos tiempos” se diría— Enrique Ochoa Reza concluyó la comparecencia que el jueves sostenía con legisladores para explicar el alza a la electricidad, sustentó su “orgullosa” militancia priista “de muchos años…”, renunció a la dirección general de la CFE y, por si algo faltara, se posicionó como “el mejor y único candidato” a ocupar la dirigencia del Revolucionario Institucional (PRI) a partir del martes. Todo, en escasas ¡48 horas o menos!…
* Reproduzco aquí, a petición de nuestro lector Alfredo Velasco, la denuncia que hace en el sentido de que, “a través de las redes sociales, el político y economista (Salomón Chertorivski) está siendo centro de ataques para desacreditar su trabajo. Seguramente la lucha que inició para defender el salario mínimo y sus recorridos por mercados para promover créditos y apoyo a comerciantes ya levantaron ámpula”.
Veámonos aquí mañana, con otro asunto De Naturaleza Política
