PRI: cambio, ¿desde dentro?

Beltrones habría expuesto al presidente Peña el porqué de la improcedencia de su permanencia en el PRI.

Previa a su comparecencia ante miembros de la Comisión Política en que, el 20 de junio, presentó su dimisión a la dirigencia del tricolor, Manlio Fabio Beltrones se reunió a comer con una docena de gobernadores —los siete en cuyos estados el priismo había perdido la gubernatura 15 días antes, entre otros— para, a decir de un par de ellos, compartirles las razones por las que había decidido dejar la posición asumida ocho meses antes… mismas a las que después, en lenguaje “políticamente correcto”, hizo referencia de manera pública.

Ahí, el sonorense habría referido a los mandatarios los términos en que, días antes, expuso al presidente Enrique Peña Nieto el porqué de la improcedencia de su permanencia al frente del Revolucionario Institucional, algo que él mismo refirió como la imposibilidad práctica de dirigir y conducir al partido-gobierno a buen puerto cuando “se carece de la confianza y apoyo (en consecuencia) del equipo más cercano…” al jefe del Ejecutivo o, peor, es entre aquellos entre quienes se ubican los más acérrimos opositores.

Ya luego, de manera pública, en su discurso de renuncia, Beltrones recurriría a lo expuesto en su momento por su (sacrificado) antecesor y coterráneo Luis Donaldo Colosio —“lo que los gobiernos hacen sus partidos lo resienten”…— para intentar transmitir lo expuesto y, con base en ello, reclamar un cambio, una transformación a fondo “para servir mejor a la gente y conectarnos más con la ciudadanía…”, un cambio, en opinión de algunos, que garantice al PRI “mínimos de autonomía” (respecto del poder presidencial, se entiende) y democracia interna.

Lo anterior, todo, viene a cuento tras que, desde la tarde-noche del miércoles, la presidenta en funciones del tricolor, Carolina Monroy, definió tiempos y términos para el relevo del sonorense, dando paso con ello a que, al mediodía de ayer, desde el más alto nivel del oficialismo comenzara a filtrarse que el encargo no recaería en nadie más que “en un hombre del gabinete, un hombre cercano y leal al Presidente…” e, inclusive, que se personificara la eventual nominación en la persona del ahora director de la Comisión Federal de Electricidad, Enrique Ochoa Reza, un hombre a quien se reconoce “gran cercanía” con el equipo presidencial, con (el grupo que comanda) el secretario Luis Videgaray Caso en particular y a quien, salvo su paso por el antiguo Instituto Federal Electoral (IFE), poco o nada se le conoce de actividad en el ámbito político-partidista.

La apuesta, se expuso, es evidenciar la explícita voluntad del primer priista, de dar pasos firmes hacia la construcción de un nuevo PRI, de un partido de jóvenes y para los jóvenes que, eventualmente, tenga la capacidad de autorreformarse para garantizar mayor cercanía con la población y con la atención de sus causas más sentidas y, más importante aun, desde dentro —“sin cambiar su (tradicional) esencia”, pues— darse un nuevo rostro…

Al tiempo.

ASTERISCOS

*A más de uno sorprendió el “oportunísimo” diálogo entre el desplazado Aurelio Nuño Mayer, de la SEP, y el líder del Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación (SNTE), Juan Díaz, quien, finalmente, no hará más que lo que el gobierno le ordene… el inicial acuerdo para revisar la norma en materia de evaluación —sanciones, opciones, etc.— parece más un esfuerzo por “aligerar” aquella, con miras a desactivar el reclamo que en tal sentido hacen los vándalos de la CNTE, que otra cosa…     

*Poco menos de un mes antes del inicio de la Olimpiada 2016, la delegación de México está definida: 120 deportistas de los que, vale decir, “no se esperan más de cuatro o cinco preseas, en el mejor de los casos”. El titular de la Comisión Nacional del Deporte (Conade), Alfredo Castillo Cervantes, y el presidente del Comité Olímpico Mexicano, Carlos Padilla, más afines, estarán en Río de Janeiro apenas empezar agosto.

Veámonos el domingo, con otro asunto De naturaleza política.

Temas:

    X