Escalada desestabilizadora…
El hecho de que, ante la creciente ola de violencia en Oaxaca, Michoacán, Guerrero y Chiapas, la única respuesta de la autoridad sea dar plena vigencia a la Reforma Educativa, constituye la evidencia más clara del desconcierto en no pocas oficinas públicas.
Atrapada entre una articulada y (muy) violenta escalada de prácticamente todas las fuerzas de izquierda, desde las que operan en el ámbito político-electoral hasta (“lo que queda aún…” de) la guerrilla disruptiva, con miras a desestabilizar al país, y la tardía y poco imaginativa capacidad de respuesta exhibida por funcionarios de todos los niveles ante retos surgidos desde los más disímbolos sectores –Iglesia(s), empresarios y toda suerte de organizaciones sociales– la administración federal parece hoy “como extraviada, sin rumbo y sin destino…”
El solo hecho de que, ante la creciente ola de atentados contra instalaciones oficiales y bienes y/o derechos de la sociedad en Oaxaca, Michoacán, Guerrero y Chiapas, claramente contrarios a derecho todos ellos, la única respuesta de la autoridad sea deponer –“de manera temporal al menos…”– su explicitada decisión de dar plena vigencia a la Reforma Educativa y hacer valer la ley para, en cambio, sentarse a negociar con quienes, dejando de lado lo establecido por aquélla, la violan de manera flagrante y sistemática, constituye la evidencia más clara del desconcierto y falta de capacidad existentes en no pocas oficinas públicas.
Tras la detención e inicio de proceso de los más radicalizados dirigentes de la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación –“del enriquecido Rubén Núñez y Francisco Villalobos su segundo de a bordo, de manera notable”– y de los lamentables sucesos de Nochixtlán, Oaxaca, donde ocho personas perdieron la vida en una refriega entre supuestos maestros miembros de la impresentable CNTE y activistas embozados (¿y armados?) afines a sus demandas, con elementos de las policías federal y estatal que intentaron remover un bloqueo carretero que cumplía ya seis días impidiendo el libre tránsito por la zona, nadie duda ya en la actualidad que los duros de la izquierda, los más violentos, están en el comando de la escalada, particularmente en esa entidad, donde operan de manera regular desde finales del siglo pasado.
Ello, más el inesperado “cierre de filas con el magisterio” que la mañana del lunes protagonizaron un centenar de jóvenes perredistas, encabezados por su secretaria Beatriz Mojica a las puertas de la SEP federal, más la pública decisión de Andrés Manuel López Obrador y los suyos de aprovechar la coyuntura para dar un paso adicional hacia su personal posicionamiento de cara a las presidenciales de 2018, prefiguran un panorama complicado y de difícil solución donde, incluso, los más cercanos al gobierno no parecen definir la posición a adoptar y menos, mucho menos, el rumbo a seguir para evitar que la referida escalada afecte los cimientos de la gobernabilidad democrática.
Este domingo, cuando atestigüemos su marcha hacia el Zócalo capitalino en defensa de los ahora resucitados miembros del impresentable magisterio vándalo, estaremos también en posibilidad de identificar cómo es que, a casi dos años de su irrupción en el panorama nacional, los promotores originales de la escalada, caminan acompañados ahora de representantes de todas las izquierdas, desde las más identificadas con la civilidad políticamente correcta, hasta las más radicales…
El asunto, digámoslo claro, no huele nada bien… menos, cuando es más que claro que las demandas de los (más o menos) violentos seguirán creciendo.
ASTERISCOS
* A la vista de los últimos hechos sobre la polémica aprobación de la Ley 3de3 que no sólo obligaría a funcionarios públicos y legisladores, sino también a patrones que hacen negocios con gobiernos, a presentar sus declaraciones patrimonial, fiscal y de intereses, el futuro de la misma parece claro: veto de la legislación anticorrupción por parte del presidente Peña Nieto, en la primera quincena de julio y, en septiembre, presentación de una nueva iniciativa, con carácter de preferente, sobre el tema…
Veámonos el domingo, con otro asunto De Naturaleza Política.
