Con curitas, cicatrización…
Más allá del malestar que en el gobierno causaron las declaraciones y posicionamientos de algunos miembros de la(s) Iglesia(s), nada parece que pueda impedir que las partes comiencen a recomponer la relación.
Aunque medroso, excesivamente calculado aún, cada vez parece más evidente el mal disimulado esfuerzo de funcionarios del primer nivel oficial de avanzar hacia la recomposición de su ahora fracturada relación con la Iglesia católica y otros credos y, en consecuencia, hacia un reencuentro con liderazgos con los que —“de manera absurda e innecesaria, inexplicable” a decir de los más— se confrontó tras el anuncio de la iniciativa presidencial orientada a equiparar la unión entre personas del mismo sexo con el matrimonio tradicional y, de manera encubierta, a avanzar, desde la escuela, por la ruta de la imposición de la ideología sexo-genérica.
Un primer paso en tal sentido, sería el categórico rechazo que de manera oficial, se afirma, se habría dado ya al reclamo que, vía su Secretaría de la Diversidad Sexual, presentó el (declinante) perredismo de Agustín Basave a Gobernación, para que investigase y eventualmente sancionara presuntos actos de proselitismo antipriista realizados por jerarcas católicos. No se violentó ley alguna y, se habría respondido al sol azteca, las críticas realizadas por jerarcas religiosos a la iniciativa, se hicieron en uso de la libertad de expresión que como mexicanos tienen…
Ello, más la explícita disposición de los coordinadores de las bancadas priistas en San Lázaro y el Senado de dejar que sus integrantes (en su momento) “voten (la cuestionada propuesta) de manera libre…”, de acuerdo con su conciencia se entiende, más la búsqueda inicial de contactos, parecen haber comenzado a relajar la tirantez excesiva que caracteriza la otrora tersa relación entre la(s) Iglesia(s) y el Estado.
Es verdad que la ya identificada como Operación Curita —“hablamos de cicatrizar una herida abierta con los curas…”— marcha lentamente y que, de no ocurrir nada extraordinario, la misma deberá aliviar primero el profundo malestar que causó el que, habiéndose reunido con el secretario Osorio Chong dos días antes, apenas, de anunciarse la iniciativa, el presidente del Episcopado, el cardenal Francisco Robles Ortega no fuera informado sobre ello o que, en su caso, tampoco el presidente Enrique Peña Nieto dijera nada sobre su decisión al exnuncio Christophe Pierre cuando, tres días antes, asistió a Los Pinos a despedirse de él.
Con todo, y más allá del malestar que en el gobierno causaron a su vez las declaraciones y posicionamientos de algunos miembros de la(s) Iglesia(s) —un par de ellos incluso exagerados y (francamente) groseros—, nada parece que pueda impedir que las partes comiencen a recomponer una relación que, dígase lo que se diga, abona de manera importante a la gobernabilidad del país y al logro de resultados en una gran cantidad de programas sociales.
Ceder a la tentación de pensar que la relación con sus jerarcas o la Iglesia católica como tal es irrelevante, diría alguno, “agregaría estupidez al grave error ya cometido”.
ASTERISCOS
* A la vista el listado de 14 senadores que, al no votar, posibilitaron que PRI-PVEM impusieran un dictamen (presuntamente) light de la 3de3, uno sólo de ellos, la panista Adriana Dávila, exhibió documentos médicos que avalan su imposibilidad de asistir a la sesión y otro, el ¿perredista? Benjamín Robles, filtró que tenía parálisis facial… El impresentable blanquiazul Jorge Luis Preciado, presunto dueño de una veintena de motelitos, adivinó usted, sólo se ausentó. ¿Le platico por qué?...
* No carece de razón el titular de la Comisión Nacional de Cultura Física y Deporte (Conade), Alfredo Castillo, cuando dice que el camino hacia una sociedad con hábitos y estilos de vida más saludables, ajena al sedentarismo que abona a elevar los índices de obesidad, es el alto rendimiento. Por ello la recuperación de espacios para el deporte y la edificación acelerada de gimnasios y centros deportivos populares.
Veámonos el domingo, con otro asunto De naturaleza política.
