Con la Iglesia (ahora)…
Más tardó el jefe del Ejecutivo en hacer el anuncio de su propuesta sobre el matrimonio igualitario, que una amplia gama de organizaciones y/o movimientos en inundar las redes sociales con toda suerte de expresiones de rechazo.
Al margen de la opinión que a cada quien merezca la unión entre personas del mismo sexo, lo único (objetivamente) cierto es que, con su iniciativa de reforma para reconocer, a nivel constitucional, el (mal llamado) matrimonio igualitario, el presidente Enrique Peña Nieto, y con él su partido, el Revolucionario Institucional, abrieron un innecesario frente de confrontación (política) con amplios sectores de la sociedad, con la Iglesia y su jerarquía de manera particularmente notable.
Más tardó el jefe del Ejecutivo en hacer el anuncio de su propuesta, el martes, efectivamente, que una amplia gama de organizaciones y/o movimientos –la gran mayoría no vinculados a iglesia o credo alguno, por cierto– en (literalmente) inundar las redes sociales con toda suerte de expresiones de rechazo y el generalizado reclamo de que, antes de avanzar por la ruta señalada, el gobierno escuche a todos… cual procede en cualquier democracia que se precie de serlo.
En ese marco, la jerarquía católica que preside el cardenal de Guadalajara, Francisco Robles Ortega, rechazó la iniciativa presidencial y externó su particular convicción de que, la misma, atiende más a una imposición extranjera que a una decisión asumida libremente por su impulsor, recordando que, desde 2009, “México ha seguido un camino jurisprudencial y también legislativo en el que atendiendo criterios jurídicos de instancias internacionales ha reconocido como discriminatoria cualquier ley que impida a las parejas de personas del mismo sexo acceder al matrimonio civil”.
Luego, retomando palabras del papa Francisco (en su exhortación apostólica Amoris Laetitia), recuerdan que ninguna sociedad “en la que ya no se advierte con claridad que sólo la unión exclusiva e indisoluble entre un varón y una mujer cumple una función social plena…(para, después, agregar que) reconocemos la gran variedad de situaciones familiares que pueden brindar cierta estabilidad, pero las uniones de hecho o entre personas del mismo sexo, por ejemplo, no pueden equipararse sin más al matrimonio. Ninguna unión precaria o cerrada a la comunicación de la vida nos asegura el futuro de la sociedad”.
Apenas ayer, 24 horas después de difundirse el posicionamiento de la Conferencia Episcopal, por ejemplo, conversé (al aire) con el vocero de la arquidiócesis primada de México, el sacerdote Hugo Valdemar quien, sin más, y tras esclarecer que este tipo de leyes responden más a una agenda de la izquierda (y del lobby gay internacional) que del priismo, externó su convicción de que, con esto, (el Presidente) “da la impresión que necesita como aceptación ante un desastroso gobierno como el que ha llevado, y de pronto toma estas banderas que por cierto no son, de ninguna manera una necesidad social…”.
Ello, para después explicitar que ésta es la impresión existente pues, reiteró, “esa agenda no es de su partido ni responde a su ideología. (Él) es el presidente con la aprobación más baja en muchísimos años y cuando tenemos problemas tan serios que agobian a la sociedad, con los que no ha podido: la pobreza, la inseguridad y el narcotráfico que ahora amenaza a la democracia. Es una pena, una vergüenza que el gobierno no se aboque a los temas verdaderamente prioritarios y se meta a tratar temas frívolos…”.
Y todo, habría que decir, cuando estamos en el inicio aún de una (presumiblemente) larga ruta hacia la eventual aprobación de la iniciativa a nivel federal primero y estatal luego, por tratarse de una reforma constitucional.
Con la Iglesia..., como diría el clásico…
ASTERISCOS
* Interesante, sin duda, la propuesta del independiente Armando Cabada Alvídrez quien, en caso de ganar la emblemática alcaldía de Ciudad Juárez, en Chihuahua, ofrece crear el Regidor 21, una alternativa para que, vía redes sociales, la ciudadanía pueda conocer, opinar e incluso votar, en tiempo real, propuestas y proyectos del cabildo.
Veámonos el domingo, con otro asunto De naturaleza política
