Con o sin expertos, Ayotzinapa sigue…
El activismo desplegado por los integrantes del GIEI tuvo una beneficiaria (política) inequívoca, que fue siempre la izquierda.
Definido ya, de manera irrevocable por parte del gobierno federal, el término de las tareas de “coadyuvancia con la PGR” del cuestionado Grupo Interdisciplinario de Expertos Independientes (GIEI) en las pesquisas que sobre los hechos que derivaron en la desaparición, asesinato e incineración de 43 normalistas de Ayotzinapa nadie en México debe, ni puede presumir siquiera, que ello derive en el cierre del sonado y lamentable caso.
Y esto, no sólo porque un día sí y otro también autoridades reiteren tal posicionamiento, como el subsecretario de Gobernación, Roberto Campa Cifrián, de manera destacada en los últimos días sino, fundamentalmente, porque ninguno de los poco más de 100 presuntos responsables detenidos por los sucesos de la noche del 26 de septiembre de 2014 ha sido consignado y, al margen de otras consideraciones, la mejor manera de resarcir el grave daño que al país, “a la imagen nacional en lo que a respeto y/o violación de derechos humanos refiere”, no pasa por el olvido…
De ello, de la necesidad de ir hasta el fin en el esclarecimiento de tales hechos que, salvo revelación en contrario, costaron la vida a los jóvenes de la Normal Rural Raúl Isidro Burgos de Ayotzinapa y enlutaron a sus familiares, nadie parece tener duda como, valga destacar, nadie en las más altas esferas del gobierno —en áreas vinculadas a la seguridad e inteligencia, de manera relevante— la tiene de que la izquierda más radical, la que (desgraciadamente) se ha hecho con el control del movimiento en que se encuentran comprometidos la mayor parte de los padres de las víctimas intentará, por todos los medios a su alcance, mantener el asunto “vivo… políticamente rentable”.
Ahí, en ese entorno, es que cobra vigencia lo afirmado aquí en múltiples ocasiones en el sentido de que, se acepte o no, de manera fortuita y/o intencionada, el activismo desplegado por los señalados integrantes del GIEI, promovidos y apoyados desde un primer momento por la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH), por el mexicano extitular de la Comisión de Derechos Humanos del gobierno capitalino Emilio Álvarez Icaza en particular, tuvo una beneficiaria (política) inequívoca, que fue siempre la izquierda, la más radical existente en el país… vinculada incluso con organizaciones guerrilleras tales como el Ejército Popular Revolucionario (EPR), el Ejército Revolucionario del Pueblo Insurgente (ERPI) y otras.
Por ello, entonces, es válido afirmar que con la participación o no de los cuestionadísimos “expertos”, Ayotzinapa seguirá vivo en la memoria colectiva, en los tribunales y, más, en la realidad política nacional…
ASTERISCOS
*Revelador, sin duda, el último reporte sobre la evolución de las percepciones electorales en Durango del Gabinete de Comunicación Estratégica en el que, entre otras cosas, evidencia cómo la diferencia entre Esteban Villegas Villarreal (37.2%), candidato por la alianza PRI-Verde-Nueva Alianza y el Partido Duranguense, y el de la coalición PAN-PRD, José Rosas Aispuro Torres (33.8%), se acrecienta al paso de los días…
*Ahora sí que contra viento y marea, la aguerrida expanista Ana Teresa Aranda recibió el apoyo del Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación para contender, como independiente, por el gobierno de Puebla. Si bien no son muchos los que apuestan a su triunfo, sí lo son quienes están ciertos de que “provocará más de un dolor de cabeza…” ¡permanente!
*Si bien a más de uno sorprendió el más reciente reclamo del exgurú perredista Cuauhtémoc Cárdenas en favor de la inmediata liberación del fundador y promotor de las autodefensas michoacanas —“no existen argumentos para que (José Manuel) Mireles siga preso”, dijo—, lo cierto es que la “hermandad” existente entre ambos no es nueva…
Veámonos aquí mañana, con otro asunto De naturaleza política.
