Constituyente azul; pobre propuesta…

La representación de Morena estará liderada por José Agustín Ortiz Pinchetti y Bernardo Bátiz.

De no ser, como con toda seguridad acabará siendo la promocionada  Constituyente, otra cosa que una costosísima instancia sin más utilidad que avalar una propuesta de Carta Magna elaborada atendiendo (exclusivamente) al gusto e interés (ideológico) del actual gobierno capitalino, casi podría decirse que la lista de aspirantes panistas a integrarla por vía plurinominal, es una propuesta “de compromiso, exclusivamente por cumplir…”.

Y esto, porque con sólo dos excepciones entre los diez primeros propuestos —el exconsejero electoral y extitular de Gobernación Santiago Creel Miranda, y el exsecretario de Medio Ambiente y exdirector general de Conagua José Luis Luege Tamargo, en concreto— el listado confeccionado originalmente por la cúpula del Comité Regional y aprobada sin cambios este viernes por la Comisión Permanente, parece más orientada a exhibir la pobreza de sus cuadros directivos que a preocupar a sus contrapartes por su calado y peso (políticos), conocimiento de la problemática capitalina, capacidad discursiva, trayectoria partidista y/o experiencia legislativa, para no decir más.

Pensar enfrentar en un hipotético debate de fondo, perdón, a los propuestos por Acción Nacional —el cálculo más optimista otorga al PAN la posibilidad de llevar a la Asamblea a no más de siete, ocho de los 60 seleccionados— con personajes de la talla de Porfirio Muñoz Ledo, Juan Ramón de la Fuente o Ifigenia Martínez, alfiles en esta jugada del cuestionado jefe de Gobierno Miguel Ángel Mancera, o a los ahora morenos José Agustín Ortiz Pinchetti, Bernardo Bátiz o, incluso, Mario Delgado, por sólo delinear un par de posibles escenarios, suena a despropósito e injusticia para los azules, cuando no a mala broma.

¿Dónde quedaron los pesos pesados del otrora partido de la gente decente? ¿Rechazaron efectivamente la posibilidad de participar, como se asegura en el tercer piso del búnker azul de Coyoacán, igual Diego Fernández de Cevalllos, que Fauzi Hamdan Amad, Fernando Pérez Noriega y algunos otros de ese nivel o, como se afirma en corrillos del propio edificio sede de Acción Nacional, la lista (objeto de éste comentario) se negoció sólo entre el autopromocionado Ricardo Anaya Cortés y el cacique blanquiazul en lo que fue el Distrito Federal y actual Ciudad de México, el impresentable Jorge Romero Herrera?

Es verdad, y eso hay que consignarlo, que, amén los panistas que se prevé que lleguen a la Constituyente por la vía plurinominal, también lo harán una decena más vía el Congreso —los diputados Cecilia Romero Castillo, Federico Döring Casar y Jorge Triana Tena en principio, así como los senadores Ernesto Cordero Arroyo, Mariana Gómez del Campo y Gabriela Cuevas Barrón, entre otros— que, a la vista de lo mencionado, serán quienes den cara a nombre del partido si, como se presume, pretenden hacer valer temas inscritos en su Declaración de Principios y en su tradición: derecho a la vida, defensa de la familia y del matrimonio heterosexual, por sólo citar los que, apueste usted, formarán parte —exactamente en sentido opuesto— de la propuesta de Carta Magna que hoy se elabora (y presuntamente se negocia con el priismo) en el Palacio del Ayuntamiento. La que, con cambios menores, se aprobará finalmente.

ASTERISCOS

* Al cierre de la semana, por cierto, la Comisión de Cultura del Arzobispado de México, que encabeza el cardenal Norberto Rivera Carrera, externó no sólo su decisión de “acompañar” el proceso de elaboración de la nueva Constitución para la capital sino que, igualmente, explicitó su propuesta de que la misma se edifique sobre tres principios universales: Estado laico, respeto a la dignidad (de la persona) y promoción de la solidaridad.

Con motivo del feriado de Semana Santa, nos vamos de vacaciones. Veámonos entonces el próximo lunes 28, con otro asunto De naturaleza política.

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