Superficialidad, la tentación…

Hay preocupación en amplios sectores sobre la interesada lectura que se pretenda imponer del mensaje dejado por el Papa.

Enrique Aranda

Enrique Aranda

De naturaleza política

Agotada la agenda preparada para su visita, el papa Francisco volvió ayer a Roma, dejando tras de sí un cúmulo de enseñanzas pastorales, consejos y posicionamientos de carácter social, y político incluso, que sin lugar a dudas consumirán muchas horas aún de análisis, reflexión y discusión de quienes aspiran a concretar aquellos en “agenda de vida” y, también, de aquellos que intentarán, como se hizo ya  durante su estadía, de “acomodar” el mensaje a sus muy particulares intereses.

Y esto, porque si bien para la mayoría de la población la visita y los mensajes vertidos por Francisco constituyeron elementos de un mismo hecho, trascendente e histórico, para no pocos detractores de la Iglesia y especialistas —críticos per se del Pontífice y de aquella, representantes del más rancio laicismo jacobino— lo dicho y ocurrido será utilizado en el marco de una nueva embestida contra los postulados doctrinales del catolicismo y la jerarquía local… aunque no es difícil prever que, en estas lecturas, la personal figura del Obispo de Roma quedará (prácticamente) intocada.

En ese marco, por ejemplo, se inscribe el peregrino y, a decir verdad, poco serio análisis que, acompañado de Fernando González del Instituto de Investigaciones Sociales de la UNAM, su colaborador Gabriel Guerra y la doctora María Luisa Aspe, expresidenta del Imdosoc, realizó la mañana del miércoles último Carlos Loret de Mola en su cotidiano matutino de la más importante televisora del país.

Escuchar sólo la sesuda reflexión de Guerra sobre el uso de vehículos austeros por parte del Papa, mueve a risa y evidencia la intención del comentario: creo que en este juego de los símbolos, dijo, juegan también los automóviles que está usando… “ya no son las grandes limusinas, los grandes y sofisticados vehículos incluso con cristales blindados… me llama la atención. Yo nunca he visto a un cardenal o a un arzobispo mexicano en un coche de ese tamaño y supongo que es porque no caben; no caben sus egos, no caben sus barrigas, no caben sus carteras, y creo que éste lo hicieron descapotable para que pudiera caber también Norberto Rivera”.

O más, el agregado del académico, quien sugirió a la comitiva papal: “para hablar de delicadezas con el prójimo sería bueno que llegara a un hotel del aeropuerto para no tener que estar permanentemente cortando la ciudad y privilegiando a un solo sujeto sobre el resto de los ciudadanos”.

Así, con esa falta de seriedad y suficiencia…

La sola consideración de la multitudinaria audiencia que registró el monitoreo de Nielsen Ibope, según la cual algo más de 41 millones de personas sintonizaron alguna de las transmisiones (de los actos del Papa) entre el viernes y el domingo en canales nacionales, las de Televisa, de manera preponderante, explica la preocupación existente en amplios sectores sobre la interpretación y/o interesada lectura que se pretenda imponer del mensaje dejado por Francisco.

ASTERISCOS

*Ausente, de manera destacada al menos, en todos los eventos que durante su visita encabezó el papa Francisco, el subsecretario de Población, Migración y Asuntos Religiosos de Gobernación, Humberto Roque Villanueva, reapareció finalmente en el aeropuerto de Ciudad Juárez para, en el marco de la despedida formal del Pontífice, saludarle como parte de la comitiva oficial que acompañó al presidente Enrique Peña Nieto.

*En Durango, antes que Ricardo Anaya acompañara al expriista José Rosas Aispuro, ayer, a registrar su candidatura al gobierno por la alianza PAN-PRD, la exalcaldesa de Nombre de Dios, Nancy Vázquez, renunció al blanquiazul tras confirmarse que, en aquel municipio, su ahora expartido postulará al exPT Octavio Martínez y, en la capital, al exPRI, PRD y MC... José Ramón Enríquez. “Abren la puerta a miembros de otros partidos y las cierran a los de casa…”, dijo.

Veámonos el domingo, con otro asunto De naturaleza política.

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