Contra la pared…
En su campaña, Graco Ramírez ofreció dejar la gubernatura si, en el curso de los 18 meses siguientes a su investidura, no resolvía el problema de la inseguridad.
Más de una ocasión en el curso de su campaña, en el entorno incluso de su toma de posesión como gobernador de Morelos, el 1 de octubre de 2012, Graco Ramírez Garrido Abreu ofreció dejar (unilateralmente) la posición si, en el curso de los 18 meses siguientes a su investidura, no resolvía de manera integral y permanente el grave problema de inseguridad que se vivía, y se vive aún ahora, en la entidad.
Hoy, algo más de 22 meses después de cumplido el plazo que él mismo se impuso, el cuestionado mandatario, no sólo continúa ignorando el reiterado reclamo de miles para que deje la posición “como ofreció cuando buscaba el voto…” sino que, 17 meses apenas antes de la elección de quien habrá de sucederle en el cargo, o 20 para que entregue el poder, no duda en explicitar su aspiración-disposición a hacerse con la candidatura de su partido, el de la Revolución Democrática, a la Presidencia el próximo 2018.
Apenas el jueves, al igual que antes ciudadanos convocados por el obispo Ramón Castro y Castro, de Cuernavaca, por empresarios, opositores políticos y, en diversas ocasiones, por la Coordinadora Morelense de Movimientos Ciudadanos (CMMC) que agrupa a un gran número de organizaciones sociales, estudiantiles, catedráticos y autoridades de la Universidad Autónoma del Estado de Morelos (UAEM), encabezados por el rector Alejandro Vera, colmaron las calles de la otrora “Ciudad de la Eterna Primavera” para plantear reclamos similares.
Antes, una semana apenas, había tenido que asumir la derrota que para su causa supuso la determinación de la Sala Regional (del Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación) en el Distrito Federal que fuera la demedicista Irma Camacho García quien asumiera como nueva presidenta municipal de Temixco, en lugar de la sacrificada Gisela Mota Ocampo, perredista como él, cuando, se afirma, el gobernador intentaba colocar ahí a una alcaldesa más a modo.
Ello, amén de la encendida disputa que mantiene con parte del perredismo local que, a la distancia, controla el senador Fidel Demédicis y, obvio, con el cuestionado alcalde de Tlaquiltenango Enrique Alonso Plascencia, quien obtuvo ya de la Suprema Corte una resolución positiva a su reclamo de recibir ya algo más de 13 millones de participaciones (negadas por el mandatario).
Nada fácil, pues, parece el avance del gobernador morelense hacia el cierre de su gestión, en octubre de 2017 y, menos, hacia la eventual conquista de la candidatura presidencial del sol azteca…
Ayer, déjeme cerrar con esto, la justicia federal posibilitó a Graco Ramírez, a sus abogados de manera específica, el acceso a la averiguación previa que existe en su contra, en respuesta a la denuncia que en su contra presentara la CMMC, que lo acusa de desviar recursos de un préstamo de 2 mil 800 millones de pesos —hacia la construcción-mantenimiento de un estadio— de crédito autorizado al Congreso estatal en 2013.
ASTERISCOS
*Toda una sorpresa, sin duda, la aparición en territorios gobernados por el perredista Silvano Aureoles Conejo, de un nuevo cártel que, vía la colocación de mantas en diversas localidades, dejó en claro que su principal objetivo es recuperar un territorio, Michoacán, que aseguran le fue arrebatado por parte de sicarios del Cártel Jalisco Nueva Generación. Su nombre: La Nueva Familia… por si algo faltara allá.
*Un hecho, a decir de quienes en verdad conocen sobre el particular, la liberación por parte de la Procuraduría General de la República de Arely Gómez, de la solicitud y aprobación, por parte del Congreso local esto último, del desafuero de la chapodiputada sinaloense Lucero Guadalupe Sánchez López, con lo que panistas y perredistas confían que el escándalo mediático provocado por la misma, se reduzca… Aún falta ver qué dice.
Veámonos aquí mañana, con otro asunto De naturaleza política.
