2016: elección entre bloques…
La atención, hoy, de la opinión pública está más centrada en saber hasta dónde llegará la intentona de Agustín Basave y Ricardo Anaya de constituir alianzas “ganadoras”.

Enrique Aranda
De naturaleza política
A juzgar por la información disponible, los más de mil 500 cargos públicos a disputarse en junio próximo, particularmente, las 13 gubernaturas estatales que estarán en juego, lo serán entre bloques y no entre partidos o, si se prefiere, entre candidatos postulados por dos, tres y hasta cinco organizaciones de las que nada saben ni les interesa y con las que, en el mejor de los casos, se han enfrentado en algún momento, y no entre abanderados auténticos de una causa, de un programa o de una doctrina específica.
Y esto, no como producto de una estrategia orientada a posibilitar el arribo al poder de los mejores o como resultado de la explícita intención de garantizar a la ciudadanía buenas y eficaces administraciones sino también, fundamentalmente, por la inocultable necesidad que tienen todas las fuerzas políticas, con excepción de dos o tres, de construir alianzas que les permitan detener su estrepitosa caída en las preferencias electorales, cual es el caso del Partido de la Revolución Democrática (PRD) o, si hablamos de Acción Nacional (PAN), de impedir la pérdida de enclaves donde dice gobernar… aún cuando su posición, si es que la tienen, no sea otra que la última y más insignificante en gobiernos que ayudó a entronizar, como los de Puebla, Oaxaca o, peor, Sinaloa.
Por ello, precisamente, es que la atención hoy de la opinión pública está más centrada en saber hasta dónde llegará la intentona de Agustín Basave y Ricardo Anaya de constituir alianzas “ganadoras” similares a las que suscribieron ya a las gubernaturas de Zacatecas —donde parecería que acabarán apoyando a un candidato que hace apenas 15 días militaba en el PRI— y Durango en que, la mejor opción a la vista, no es más que ¡otro ex priista!... “rescatado” hace seis años por el ex presidente (Felipe) Calderón, que le hizo senador tras perder la nominación del tricolor primero y, luego, la gubernatura.
Veracruz, Oaxaca, Puebla y Tamaulipas, presumiblemente, siguen en la mira de los dirigentes de amarillos y blanquiazules, si de concretar alianzas se trata, en tanto que al interior del Revolucionario Institucional se restablecen y consolidan lazos con el Verde Ecologista de México (PVEM), tras el “desencuentro” que, según los más, representó la remoción del exsubsecretario Arturo Escobar en Gobernación, así como con Nueva Alianza de Luis Castro, el Partido del Trabajo (PT) del impresentable Alberto Anaya y, ¿sorpresa?, con Encuentro Social (PES) de Eric Flores, la organización que no pocos califican como partido-secta.
Elecciones, pues las del año que comienza, en que doctrina y postulados de fondo, o declaraciones de principios, deberán ser dejadas de lado para dar paso a candidatos de fórmulas pragmáticas, construidas más con base al interés de alcanzar y/o mantener el poder y lo que con éste viene, que en el ánimo honesto de servir a la ciudadanía en la implementación de alternativas para solucionar los más ingentes problemas sociales.
ASTERISCOS
* Concluido apenas el feriado navideño, indudable tiempo de reflexión, el presidente Peña Nieto y el mandamás del priismo, Manlio Fabio Beltrones, se afirma, deberán definir si, a la vista el sólido prestigio y aceptación de que goza el ex del Consejo Coordinador Empresarial (CCE) Gerardo
Gutiérrez Candiani entre la ciudadanía oaxaqueña, aceptan a éste como candidato del tricolor a la gubernatura estatal…o asumen el riesgo de enfrentarlo como independiente en los comicios de junio.
* Mal presagio, en el arranque del 2016, el asesinato de la presidenta municipal de Temixco, Morelos, la perredista Gisela Mota por parte, presumiblemente, de sicarios del cártel de Los Rojos que, se afirma, “tienen en esa localidad su principal enclave y asiento…”. El lamentable suceso evidencia lo mucho que aún queda por hacer para devolver paz y seguridad a amplísimas regiones de nuestro país.
Veámonos el miércoles, con otro asunto De naturaleza política.