Un mes… ¡y contando!
Hoy, las apuestas son a que nada de lo que no ocurrió, en el brevísimo lapso de un mes, podrá suceder en las semanas por venir…
Un mes ya, y nada. Nada en lo que se refiere al acopio de información para avanzar en su eventual reaprehensión; nada que arroje resultados en los diversos operativos (multinacionales) detonados y, menos, en lo relativo a la identificación y sanción de quienes, desde el exterior, lo mismo en el ámbito estrictamente jurídico-policiaco, como en la arena política y gubernamental, fueron quienes, presumiblemente, posibilitaron la espectacular evasión, otra vez, de Joaquín El Chapo Guzmán de un penal mexicano de “máxima seguridad”…
Treinta días después de la fuga que afrentó al Estado mexicano y a la sociedad nacional y que, con razón o sin ella, logró exhibir a México como un país de corruptos, lo cierto es que, poco o nada, podemos identificar como realizado en el entorno gubernamental por las autoridades del ámbito de seguridad —y de la policía en particular— para intentar dejar atrás la profunda crisis de credibilidad y desconfianza en que la misma sumió al gobierno del presidente Enrique Peña Nieto.
Hoy, a nivel oficial, nada parece ocurrir que, eventualmente, pueda derivar, como se especuló desde un primer momento, en la adopción de medidas radicales para fortalecer el aparato público en las sensibles áreas de seguridad y de justicia. Tampoco vemos nada en la recomposición de los equipos profesionales —los de la Comisión Nacional de Seguridad y/o del Centro de Investigación y Seguridad Nacional (Cisen), por ejemplo— que, se quiera o no, fueron burlados y exhibidos de manera pública a nivel internacional, por el poderoso capo del Cártel de Sinaloa, identificado, aquí y allá, como “el criminal más buscado del mundo” o, particularmente en Chicago, como el enemigo público número uno, lo que no es poca cosa...
Porque, insistamos, si bien es cierto que la sola remoción y/o relevo de uno o varios funcionarios del primer nivel gubernamental, poco o nada aporta a una solución de fondo del problema carcelario, por ejemplo, también lo es que la (aparente o real) inacción ante un suceso como el que nos ocupa, según algunos, sería una “apuesta al olvido”, igual que la incapacidad y/o indolencia, cuando no la (impune) colusión o corrupción de algunos, no hace más que agravar el diagnóstico y malestar de la sociedad…
O peor, cuando nada parece indicar que, al menos, en el mediano plazo, las cosas pudieran cambiar en este sentido. Hoy, las apuestas de propios y extraños son a que nada de lo que no ocurrió, en el brevísimo lapso de un mes, podrá suceder en las semanas por venir…
Un mes entonces, finalmente, en que la administración en turno no acaba de levantar cabeza, tras la sucesión de hechos que, imputables o no a la misma, ya sea de manera total o parcial, mantienen a la sociedad nacional en ascuas, confrontada, desunida y desconfiada...
ASTERISCOS
* Tras formalizar, el viernes, su petición de licencia al Congreso, el sonorense Manlio Fabio Beltrones Rivera y su compañera mexiquense de fórmula Carolina Monroy del Mazo cumplirán, el lunes, con el registro de su candidatura (de unidad) para que el jueves posterior asuman como el nuevo presidente y la secretaria general del Revolucionario Institucional, respectivamente. Ese mismo día, presumiblemente, el actual dirigente César Camacho, también mexiquense, por cierto, será “destapado” como coordinador de la bancada tricolor en la LXIII Legislatura federal.
* En la casa (azul) de enfrente, mientras tanto, todo se encuentra listo para la ratificación, vía el voto directo de su (milagrosamente) multiplicada militancia, de la decisión de Gustavo E. Madero Muñoz para que sea el queretano Ricardo El Cerillo Anaya Cortés quien, a partir del domingo, le sustituya en el comando de Acción Nacional, para posibilitar que el controvertido chihuahuense asuma como miembro de la próxima Cámara de Diputados federal y coordinador de la fracción partidista. Apenas concluya la jornada dominical electoral, el resultado será “cantado” por la comisión responsable del proceso.
Veámonos el viernes, con otro asunto De naturaleza política.
