Jaque al PAN
El calderonismo estará poniendo en marcha la estrategia definida que, según sus cálculos, no parece tener más futuro que recuperar la presidencia del PAN o, eventualmente, formalizar su salida (en masa) del partido.
Veinticuatro horas antes que, obligado tras los “pobres” resultados obtenidos en la pasada elección y la creciente avalancha de críticas contrarias a su gestión directiva, Gustavo E. Madero ponga en marcha, esta tarde, la segunda etapa de la estrategia delineada para hacerse con la candidatura presidencial en 2018, tras abandonar la presidencia de Acción Nacional en agosto, la desplazada Margarita Zavala Gómez del Campo colocó al chihuahuense, a los suyos y al partido, literalmente contra la pared, en jaque... por no decir que al borde del abismo.
Esto, vía una jugada (política) diseñada en el marco de una cena “íntima” a la que, la noche del sábado, habrían asistido sólo sus más cercanos —el ex presidente Felipe Calderón Hinojosa entre otros, obvio— y una reunión más amplia realizada ayer en el World Trade Center que, ya hoy, le deja en inmejorable posición para exigir piso parejo en la inminente puja por la presidencia del blanquiazul y, en paralelo, promocionarse como eventual candidata presidencial, con o sin partido... dependiendo, precisamente, del trato que reciba en el proceso sucesorio del chihuahuense.
Hoy, efectivamente, cuando la maderista Comisión Permanente del partido se reúna para “calificar” los resultados de la pasada elección federal primero y, luego, para avanzar hacia la organización de la sucesión de la actual dirigencia, vía la autorización para crear la Comisión responsable de convocar y organizar la elección interna, el calderonismo estará poniendo en marcha la estrategia definida que, según sus cálculos, no parece tener más futuro que recuperar la presidencia del PAN o, eventualmente, formalizar —ya en calidad de “víctimas”— su salida (en masa) del partido.
La apuesta parece clara: ganar-ganar, vía la colocación de Acción Nacional en una suerte de encrucijada en la que nadie, el partido menos que cualquiera, sumará: ni Madero, el autodefinido coordinador futuro de la (exigua) bancada en la próxima LXIII Legislatura y adelantado aspirante a la presidencial en 2018, ni el supuesto sucesor predeterminado Ricardo Anaya Cortés o, menos, el cuestionado gobernador poblano Rafael Moreno Valle que, por decisión propia y seguro de que el auto azul estará listo para llevarle a la meta, ya se vio…, ya vio su nombre en la plantilla de candidatos a suceder al presidente Enrique Peña Nieto.
Difícil coyuntura ésta, pues, en la que, igual por una de las partes que por la otra, lo que menos parece estar importando es la unidad y eventual fortalecimiento del partido, tras conseguir el peor registro electoral en, al menos, dos décadas y, menos, de cara a enfrentar el más complejo proceso de sucesión presidencial de que se tenga memoria, y en el cual, hasta hace algunos meses, aseguraba su dirigencia, estarían en posibilidad de regresar a la residencia oficial de Los Pinos…
Ahora que, déjeme preguntar: ¿y si Márgara decide no postularse siquiera a la contienda por la dirigencia partidista y decide dejar colgado al maderismo y afines con su (fingida) elección democrática?
ASTERISCOS
**Concluido el conteo “voto por voto” y “casilla por casilla” exigido por el blanquiazul el priista José Ignacio Peralta, más cercano de lo que muchos estiman al influyente Luis Videgaray Caso, por cierto, fue declarado ganador en la puja por la gubernatura de Colima que, en su caso, gana también… al ver diluirse, diría alguno más en serio que de broma, el inminente riesgo de convertirse “en un gran motel de paso”... ¿Será?
** Si alguien pensó que la pugna al interior de las izquierdas había concluido ya con la debacle electoral perredista, se equivocó, pues, ahora, el objetivo no parece ser otro que “desmontar” la candidatura del cuestionado no-perredista Miguel Ángel Mancera Espinosa por el PRD, para dar paso a una eventual candidatura de unidad, bajo los colores ahora de Morena, obvio, de Andrés Manuel López Obrador.
Veámonos el miércoles, con otro asunto De naturaleza política.
