Por el DF, ¿alianzas?

Más de una ocasión en los meses previos al escándalo que antecedió a la renunciaremoción de Cuauhtémoc Gutiérrez de la Torre a la presidencia del tricolor en la capital escuché, al igual que muchos, cómo el cacique blanquiazul en el Distrito Federal, Jorge Romero ...

Más de una ocasión en los meses previos al escándalo que antecedió a la renuncia-remoción de Cuauhtémoc Gutiérrez de la Torre a la presidencia del tricolor en la capital escuché, al igual que muchos, cómo el cacique blanquiazul en el Distrito Federal, Jorge Romero Herrera y los suyos presumían el avance de las negociaciones que sostenía con aquel para concretar una alianza integral entre sus partidos, de cara a los comicios de 2015.

A la vista la elección de junio, tal posibilidad —que, dependiendo de la fuente a la que se recurriera, estimaban permitiría a priistas y panistas arrebatar entre seis y ocho de las 16 jefaturas delegacionales que estarán en disputa— parece muerta… y sin posibilidad de reactivación: por el descrédito del Rey de la Pepena sí, pero, igualmente, por el gravísimo descrédito que la sucesión de escándalos protagonizados por sus leales, lo mismo en tierras brasileñas que a través de las redes sociales, ha acarreado a quien, delegado ahora en Benito Juárez, se pensaba ya coordinador de la bancada panista en la Asamblea Legislativa en 2015 y, en 2018, sucesor de Miguel Ángel Mancera, su también cuestionado aliado y protector.

En concreto, la ahora desfondada alianza PRI-PAN consideraba la posibilidad de ganar en delegaciones como Cuauhtémoc, Coyoacán, Miguel Hidalgo y Gustavo A. Madero, además de refrendar Cuajimalpa y Benito Juárez, así como la obtención, juntos, de triunfos en al menos dos tercios de los distritos electorales locales y en una cantidad ligeramente menor de los federales.

Hoy, insistamos, tal posibilidad se encuentra muerta…y sin posibilidad alguna de reactivación porque, al margen de lo anterior, todo apunta a que el priismo local, capitaneado ahora por Mauricio López Velázquez, un activo militante de la fracción con sede en La Bella Airosa que, antes que pensar en los azules, terceros o cuartos en el nivel de preferencias según sondeos recientes, parece haber comenzado a tejer una posible alianza electoral antiperredista con los tradicionales pares del tricolor: los verdes y los aliancistas, “igual que con alguno de los nuevos…”.

Al margen del rumbo que tome el asunto en los próximos meses, entonces, es dable adelantar que si bien las condiciones (políticas) actuales en el Distrito Federal alientan la esperanza de una “recuperación” en sus opositores en alianza, ésta no parece nada fácil de concretar, particularmente entre quienes al inicio de 2014 no sólo la daban como un hecho, sino que, incluso, la festejaban ya de manera ruidosa…

Asteriscos

* Flaco favor, en verdad, el que en apoyo de la recuperación de la economía de la entidad que (des)gobierna el cuestionado Graco Ramírez Garrido Abreu —penúltima, según el INEGI, con un peor desempeño en el primer semestre del año, en que ¡decreció 8%!— hace el Servicio de Administración Tributaria (SAT) de Aristóteles Núñez, cuando, ante la justa demanda de empresarios morelenses de que se les devuelva el IVA ya enterado, asume una actitud autista y arrogante, ignorando su clamor y el de “repecos” que sólo exigen atención oportuna “y comedida…”.

Veámonos el miércoles, con otro asunto De naturaleza política.

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