Apresurada ¿simulación?..
No concluía aún, la madrugada del miércoles, la discusión de la legislación secundaria de la reforma constitucional en materia de telecomunicaciones cuando, para sorpresa de no pocos, el más preponderante entre los actores del sector, América Móvil de Carlos Slim, ...
No concluía aún, la madrugada del miércoles, la discusión de la legislación secundaria de la reforma constitucional en materia de telecomunicaciones cuando, para sorpresa de no pocos, el más preponderante entre los actores del sector, América Móvil de Carlos Slim, hacía pública su decisión de concretar una desincorporación masiva de activos de Telmex y Telcel con miras a recuperar la capacidad, y el derecho, de competir sin restricciones, como uno más, en el “nuevo mercado”.
Unas horas después, en medio del festejo ante la confirmación de que el sólo anuncio de la operación había catapultado las acciones del consorcio elevando su cotización en algo más de 69 mil millones de pesos, en su edición matutina del jueves, el diario especializado El Financiero daba a conocer reportes según los cuales el posible comprador de los activos a desincorporar por AMEX podría ser la estadunidense AT&T, socio del propio Slim Helú hasta el pasado 27 de junio, cuando vendió a éste su participación en el consorcio.
Ello sólo, como es obvio suponer, dio paso a toda suerte de suspicacias y ofreciendo rasgos de lo que analistas del sector calificaron como una operación simulada: “una simulación orientada a eludir la obligación de cumplir la regulación aplicable a un actor preponderante del sector” que, ese mismo día, cobraría fuerza cuando el director jurídico de la Presidencia, Humberto Castillejos, y el vocero Eduardo Sánchez, salieron al paso para dejar en claro que aun cuando el órgano regulador, el IFT, de Gabriel Contreras, avalase la desincorporación anunciada, América Móvil debía cumplir antes con la regulación asimétrica (que le fue) impuesta cuando fue considerada agente económico preponderante.
Hoy, cuando el presidente Enrique Peña Nieto promulgue (en una ceremonia a la que, presuntamente, no fueron invitados ni Jesús Zambrano ni otros Chuchos que con él intentaron torpedearlo) el paquete legislativo aprobado la madrugada del miércoles, buena parte de las dudas suscitadas por la manera en que el consorcio telefónico operó cuando el mismo era objeto de análisis y votación en San Lázaro, deberán obtener una respuesta de la autoridad y/o de los analistas especializados.
Por lo pronto, habría que destacar, las preguntas sobre la referida operación parecen ser más que las respuestas lo que, a decir verdad, a nadie conviene…
Asteriscos
* Otra vez, ante la indolente pasividad cómplice de autoridades, los maestros-vándalos de la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación (CNTE) volvieron a exhibir la incapacidad del Estado, de dos gobernadores ahora, de hacer realidad una reforma constitucional, la que deberá posibilitar elevar la calidad de nuestro sistema educativo, en este caso. Ni en la Oaxaca de Gabino Cué Monteagudo —¿qué raro, no?— ni en el Michoacán de Salvador Jara Guerrero fue posible llevar a término el examen de oposición a quienes, ahí, aspiraban a ser maestros de educación básica… ¿Hasta cuándo?
Veámonos el miércoles, con otro asunto De naturaleza política.
