Aterrizar expectativas…

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Enrique Aranda 10/01/2014 01:05
Aterrizar expectativas…

En proceso de elaboración, apenas, las más de 20 leyes nuevas, reformas y/o adiciones a ordenamientos ya existentes que habrán de consensuarse y eventualmente aprobarse a nivel legislativo antes de mayo, para hacer viable la reforma constitucional en materia energética, no son pocas las voces que, entre sus promotores, se han levantado para advertir que, en el mejor de los casos, sus resultados no comenzarán a concretarse sino hasta principios del próximo 2015.

Y esto, no porque con anterioridad ello no se hubiera dicho o conocido sino, esencialmente, porque en algún momento, la publicidad oficial y la de quienes, como el panismo, acompañaron al gobierno en la aprobación del histórico y sin duda positivo cambio, alentaron un optimismo tal que, ahora, es menester “aterrizar las expectativas…”, igual de quienes creen que el precio de los energéticos revertirá en las próximas semanas, que entre los que ya anuncian el advenimiento de un México que ni siquiera nos imaginamos.

Es verdad que las reformas, particularmente la de naturaleza energética, tienen el potencial suficiente para modificar de raíz buena parte de nuestra actual realidad. También lo es, que aún sin concretarse de manera plena ni aplicarse al 100%, las mismas incidirán, comienzan a incidir ya, en una mejor percepción del país por parte de gobiernos e inversionistas, extranjeros y nacionales, y que ello se concretará en inversiones y promoción de proyectos que impactarán, finalmente, la evolución de nuestra economía.

Ello, sin embargo, no dará paso a una mejoría inmediata ni de la oferta de empleos ni de la economía de las familias —una reducción en el recibo de luz o en el precio del gas por ejemplo—  que, por otra parte, son sometidas a toda suerte de mensajes y presiones por parte de quienes, desde la izquierda, alientan el rechazo de las reformas estructurales y, obvio, del gobierno y sus aliados que las hicieron posibles.

Por ello, entonces, es que resulta indispensable insistir en la necesidad de “aterrizar las expectativas…”, de alentar un discurso claro y contundente, (ahora sí que) socialmente responsable, que destaque los qués y cuándos de las reformas. Ya ayer, y sólo por citar un caso, Luis Videgaray explicitó que si algún impacto tendrán aquellas en el rubro de las gasolinas —en la cancelación de los gasolinazos, por ejemplo— ello no ocurrirá sino hasta el próximo año.  

No actuar así, vale decir, podría alentar problemáticas que, digámoslo claro, nadie quiere y a nadie convienen…

Asteriscos

* En suspenso aún el sitio donde los senadores de Acción Nacional habrán de realizar su reunión plenaria previa al inicio del próximo periodo ordinario de sesiones en febrero porque, si bien en un primer momento el calderonista Roberto Gil Zuarth se habría ofrecido ser su anfitrión en su natal Chiapas, ahora se especula que el (des)coordinador  Jorge Luis Preciado presiona para que sea en Colima… entidad donde él nació y confía gobernar a partir de 2015…

Veámonos el domingo, con otro asunto De naturaleza política.

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