A los 12 gobernadores electos:

Señores, queremos creer que cumplirán puntualmente con las leyes del país. La Convención sobre la Eliminación de toda forma de Discriminación contra la Mujer, dice: “…los Estados Partes garantizarán a las mujeres, en igualdad de condiciones con los hombres, el derecho a ocupar cargos públicos y ejercer todas las funciones públicas en todos los planos gubernamentales”. Debido a la reforma constitucional de 2011, los tratados internacionales firmados por México, tienen rango de principios constitucionales.

“Óyeme con los ojos, ya que están tan distantes los oídos”.

Sor Juana Inés de la Cruz.

Las mujeres hemos estado muy mal representadas en los órganos estatales. En el gobierno inmediato anterior al de ustedes, no hubo más de cuatro y en algunos casos, ninguna en los cargos de primer nivel. Ustedes, conscientes de la desigualdad en la que vivimos, prometieron:

El gobernador electo de Oaxaca afirmó que “las mujeres son motor social del cambio”. Por ello, creeremos que realmente quiere impulsar un cambio si nombra un gabinete paritario. En Puebla, quien ganó la elección afirmó: “Las mujeres merecen mejores oportunidades”. Totalmente de acuerdo: paridad en el gobierno es la respuesta.

En Quintana Roo, el vencedor en la contienda electoral, dijo: “Empoderaremos a las mujeres en el gobierno del cambio”. Si es cierto, veremos, sin duda, paridad en el gabinete. Y en Tamaulipas, quien obtuvo los votos de la mayoría, dijo: “Con ustedes voy a trabajar de la mano”, o sea, mitad mujeres y mitad hombres en los cargos ejecutivos.

El gobernador electo prometió “la igualdad de la mujer en el ámbito familiar, laboral, social y político en el estado de Veracruz”, y expresó que “es importante la igualdad de género”. Le tomamos la palabra y seguro veremos a mujeres ocupando la mitad de las carteras de primer nivel.

“Las mujeres serán el eje fundamental en el ejercicio de los cinco años” de su gobierno, prometió quien dirigirá los destinos de Zacatecas. Y quien hará lo propio en Aguascalientes, es consciente de que “las mujeres serán el motor del triunfo contundente”, por lo que corresponde honrar el apoyo dado, nombrando a mujeres en la misma proporción que a hombres en su primer círculo de poder.

El gobernador electo de Durango fue mucho más claro: “Darle la mitad de los cargos a las mujeres” y “(voy) a hacer una reforma para que estén en paridad en el ejecutivo y en el judicial”. Lo aplaudimos desde aquí y esperamos ver cumplidas sus palabras.

Escuchamos también: “La lucha de Chihuahua por la democracia es, en mucho, la lucha de las mujeres”; “igualdad esencial y la paridad en la toma de decisiones”. Señor gobernador electo, lo estamos observando. Cumplir con la palabra empeñada es muestra de congruencia.

Quien está a la espera de arribar al gobierno dijo que lo lograría “con la fuerza de las mujeres tlaxcaltecas”. Esa fuerza será la que le garantice un mejor gobierno. Debe designar un gabinete paritario, para no sólo refrendar su compromiso con quienes le dieron el triunfo, sino también con quienes apoyarán la democracia: las mujeres.

El gobernador electo de Sinaloa: “involucrará a muchas mujeres en su gobierno”. Muchas es un tanto vago. Hay que darles la mitad del poder, pues ellas son la mitad de la población. Y en Hidalgo estamos de acuerdo con el gobernador electo: “Las mujeres definen el rumbo que está tomando nuestro país en años recientes”. Por eso, esperamos sólo los nombramientos de la mitad de su gabinete, sabiendo que serán las mujeres más capaces para hacer un papel digno, que fortalecerá su mandato.

En los puestos ejecutivos por designación se deben considerar tanto los méritos profesionales, estudios y experiencia, así como la institucionalidad de las y los posibles titulares. No por ser mujeres, ni sólo por ser hombres. Pero sí por ser mujeres capaces; no por ser hombres amigos, cómplices o compadres de quien ostentará tan importante cargo: gobernador. Paridad en los gobiernos estatales, ¡ya!

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