En la cuerda floja

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Clara Scherer 02/05/2014 02:03
En la cuerda floja

Todas y todos cuando transcurrió en nuestra infancia, vimos a muy diferentes tipos de equilibristas. Era absolutamente indispensable guardar el más completo de los silencios, para no alterar la enorme concentración que debían tener para llegar a su meta. Así igualito, aguantando hasta la respiración, parece que estamos esperando los equilibrios que deben contener las leyes secundarias en materia electoral.

Tremendo error. Las y los legisladores, que tienen como principio fundamental guardar los equilibrios, están “comandados” por la Junta de Coordinación política, que todo tiene menos el más elemental de los equilibrios: sólo hombres, y sus decisiones, ya lo hemos constatado, se inclinan de ese lado de la balanza: privilegiar el arribo de más hombres a puestos de poder, como lo hicieron al elegir al Comité Técnico (seis hombres y una mujer) y al decidir quiénes ocuparían los cargos en el Consejo General del INE, tres mujeres y ocho hombres.

Lo que hemos avanzado en materia de igualdad, de democracia, con nuestro silencio perderá el muy precario equilibrio que hemos logrado. No son las mismas reglas las que imperan en el circo, que las que rigen la lucha por el poder, (aunque sí que tienen muchas similitudes). En uno, el circo, el silencio es fundamental. En la otra, podríamos decir que “quien más grita, traga más pinole”.

Ya Teresa Hevia nos ha dado una lista de lo que las legisladoras y los que tienen la convicción de que mujeres y hombres valemos por igual, tienen que cuidar. La copio, para que tomen nota:

·Paridad en candidaturas propietarias y suplentes, por el principio de mayoría relativa y el de representación proporcional.

·Fórmulas de propietario/a y suplente del mismo sexo.

·Alternancia de género en las listas de RP. Si continúan siendo segmentos de cinco candidaturas, que la alternancia también se respete entre segmentos y no sólo al interior de los mismos.

·Ningún tipo de excepción por método de selección de candidaturas; debe respetarse la paridad aún si hay selección “democrática” al interior de los partidos políticos. Ya el TEPJF se pronunció al respecto.

·Sanción de no registro de las candidaturas correspondientes si no se cumple con la paridad. Facultar expresamente a los órganos electorales administrativo y jurisdiccional.

·Paridad en los órganos de dirección de las estructuras partidarias.

Para la legislación electoral estatal, además de lo anterior:

·Inclusión del mandato de paridad en su Constitución local.

·Si en la asignación de candidaturas de RP que contemplan la fórmula de “mejores perdedores de MR”, señalar que de cualquier forma debe cumplirse con la paridad, tomando de entre éstos a él o la candidata del sexo que corresponda para asegurar la paridad.

·Incluir la obligación de cumplir con la paridad en la integración de las planillas para renovar ayuntamientos.

·Incorporación de un porcentaje del presupuesto ordinario para la capacitación, promoción y desarrollo del liderazgo político de las mujeres, incluyendo que su uso será reglamentado por el órgano electoral administrativo y el uso indebido del mismo será sancionado.

Como elementos nuevos deseables:

·Atención y sanción al acoso y la violencia ejercidos contra las mujeres que contienden por o ejercen algún cargo de elección popular. Distribución equitativa de recursos para campañas políticas.

·Distribución equitativa de tiempos en medios de comunicación para campañas políticas.

·Incorporación de la perspectiva de género al trabajo parlamentario.

Legisladoras y aliados a la causa democrática, tienen que hablar claro y fuerte, por el bien de todas y todos.

                *Licenciada en Pedagogía y especialista en estudios de género

                clarasch18@hotmail.com

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