El Día Internacional de la Mujer

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Clara Scherer 14/03/2014 02:12
El Día Internacional de la Mujer

La conmemoración tiene como objetivo central hacer visibles a las mujeres porque, por muy diversos, variados y extraños motivos, la sociedad no las ve. Si revisamos la historia, parece que sólo los hombres han habitado el planeta, ¡desde la más antigua antigüedad! Injusto, porque si no las vemos, no reconocemos su aportación al bienestar y al desarrollo de todas y todos.

Por esa razón, el Instituto Nacional de Geografía, Estadística e Informática publica cada año datos sobre su situación en México. Ya era costumbre que nos los proporcionara sobre la situación integral de las mujeres, pero este año decidieron distribuir sólo datos relativos al trabajo, tanto remunerado como el no remunerado. Esta decisión, si bien la argumentan a partir de que la conmemoración la iniciaron las mujeres trabajadoras allá por 1913, y por supuesto, reclamaban igualdad de trato en este ámbito, la demanda central desde ese entonces fue la participación política.

Nos dice INEGI: “Es un hecho que la mujer no solamente está en casa, sino que también participa en diferentes actividades productivas. A través de la Cuenta Satélite del Trabajo no Remunerado se efectúa la valoración económica de los servicios que se prestan al interior de los hogares, como son el quehacer doméstico y el cuidado de las personas”. Primera cuestión a resaltar: es oficial: la mujer trabaja una doble jornada. Segunda cuestión: sería muy interesante que las que discutieron por años que habría que valorar ese trabajo económico, prestado a cambio de, ¿amor? (recuerden la violencia doméstica), nos narraran la larguísima historia para lograr que hoy tengamos datos duros de esta imprescindible contribución al bienestar de esa sociedad que no las ve.

Y unos párrafos más adelante, afirma: “En cuanto al valor económico de las labores domésticas y de cuidados no remuneradas, las mujeres realizan 76.7% del total, que equivale a 15.6% del PIB nacional en el año 2011. De esta manera, el monto económico de cada mujer que realiza estas labores resultó similar, al contribuir con 41 mil 100 pesos anuales para cubrir las necesidades de su hogar”. Aquí empiezo a tener muy serias dudas. ¿Cómo se valora la atención a las niñas y a los niños? ¿Requiere lo mismo una recién nacida que un muchachito de 13 años? ¿Y si es una familia de siete hijas/os, cómo le hacen para decir que es “similar”?

Si esos 41 mil 100 pesos anuales los dividimos entre los meses, resulta que cada “ama de casa” debiera ganar tres mil 425 pesos mensuales… ¿No han pensado que no es el mismo trabajo el que hace una empleada doméstica al que hace una madre de familia? ¿La antigüedad en el empleo no vale para nada en este caso? ¿Esta exigencia de súper especialización para manejar lavadoras, secadoras, aspiradoras o “casas inteligentes” tampoco representa una diferencia con respecto a las que siguen usando escobas, lavaderos y el rayo del sol para atender las necesidades de los muy exigentes maridos? Yo no sabría a cuál darle más valor, porque es un hecho que la tecnología reduce el trabajo físico, pero también requiere de otras capacidades.

Curioso resulta que en donde los hombres colaboran un poquito más es en cuanto a las compras y administración del hogar. ¿Será por eso de tener la sartén por el mango? En fin, como quiera que sea, esta información es muy importante, puesto que permite atender áreas que por siglos se devaluaron y, por lo mismo, la aportación histórica de las mujeres se ha negado. Además, incluyen datos sobre el trabajo remunerado, en donde aún la injusticia permea todas las áreas.

                *Licenciada en pedagogía y especialista en estudios de género

                clarasch18@hotmail.com

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