No pasarán

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Carlos Ornelas 19/03/2014 02:31
No pasarán

Tomo el título del poema de Octavio Paz, a pesar de que el asunto del que trato es diferente. Paz escribió un sentido manifiesto antifascista en defensa de la República española. Yo hablo de la Sección 22 del SNTE. Con los actos del 10 de marzo, en el teatro Macedonio Alcalá, de la ciudad de Oaxaca, la S22 demostró que en ese estado nada más ella manda, humilló al gobernador y al congreso local.

Gabino Cué, gobernador de Oaxaca; Rubén Núñez, dirigente de la S22, y el presidente de la Mesa Directiva del Congreso local, Jesús López, signaron una “declaratoria política”, donde se comprometieron a celebrar 37 foros para conformar la Ley Estatal de Educación. No se trata de armonizarla con las leyes federales, sino de implantar el proyecto de los dirigentes de la S22.

El gobernador se mostró despreocupado de lo que pudiera pasar en Oaxaca al desacatar un mandato constitucional que, aunque no incluya sanciones, es un desafío al pacto federal, centralista y vertical si se quiere, pero plasmado en las leyes. Prefirió pactar con un poder real, ilegítimo, pero institucionalizado. Lo que se observó en el teatro Alcalá fue un gobernador y las instituciones de rodillas. El hecho va más allá de buscar una fórmula para gobernar un estado convulso, es un abandono del poder que le dieron las urnas.

Samael Hernández Ruiz, un oaxaqueño observador de la educación en su estado y en el ámbito nacional arguyó en su blog que en Oaxaca la S22 logró un éxito mediático al poner en evidencia su capacidad de control sobre el gobierno local. El líder magisterial declaró que la decisión de firmar dicho acuerdo fue porque se les permitirá realizar cambios institucionales en el sistema educativo estatal con la participación de todos los sectores involucrados en el proceso educativo, quienes “deben tomar en cuenta la realidad de nuestra entidad”. Además, agregó que se respetarán los logros obtenidos por los trabajadores de la educación. Se refiere a conquistas laborales, más días de bonos, impunidad por el abandono de las escuelas y la posibilidad de que los docentes sigan heredando sus plazas.

Traté de ponerme en la cabeza del gobernador y analizar qué es lo que gana con esas posturas. Después de darle vueltas al asunto concluí que se encuentra en un terreno lleno de arenas movedizas, que le impiden cualquier movimiento. Prefirió desafiar al gobierno central que enojar a los maestros de la S22. Tal vez con ese hecho Gabino Cué cave su tumba política.

La pregunta es, ¿si por evitar un conflicto con los maestros disidentes, que es lo que hizo el gobernador Cué, el gobierno federal permitirá que la educación de Oaxaca se siga deteriorando a costa de las arcas públicas? Sospecho que el gobierno del presidente Peña Nieto está evaluando diversas alternativas; no pienso que se vaya a quedar cruzado de brazos y permitir una derrota de tal magnitud; tampoco creo que permita una humillación como la que le asentaron al gobernador. La S22 es fornida, pero no inmutable. Maquiavelo sentenció que el príncipe dispone de dos recursos para defenderse: la ley y la fuerza. La primera corresponde a los hombres, la segunda a las bestias.

Si bien es cierto que en la Constitución y en las leyes secundarias los legisladores se equivocaron al no establecer castigos para quien las desacatara, quizás haya otros recursos; por ejemplo, una controversia constitucional. O bien, la SEP puede buscar fundamentos legales para intervenir al Instituto Estatal de Educación Pública de Oaxaca con el fin de poner orden.

No obstante, la ley es insuficiente, la S22 se resistirá con todo su poder, organizará movilizaciones, tomas de carreteras y otras acciones; serán dirigidas por cuadros con experiencia y determinación. Si se armoniza la ley estatal con las federales, es mucho lo que tiene que perder. Será el momento de ver si el presidente Peña Nieto está dispuesto a usar la fuerza, ya no el recurso de las bestias al que se refería Maquiavelo, sino la que le otorgan las mismas leyes, la que Max Weber llamó legítima y que debería ser monopolio del Estado.

La consigna de la S22 es que las reformas a la Constitución y las leyes secundarias de educación “no pasarán” en su estado.

En las semanas y meses por venir veremos de qué está hecho el gobierno de Peña Nieto.

                *Académico de la Universidad Autónoma Metropolitana

                Carlos.Ornelas10@gmail.com

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