Guaruras y autodefensas

No es deseable un país donde haya fuerzas de autodefensa, aunque tampoco lo es uno en el que circulan guaruras al por mayor. Pero si hoy desarmaran a las autodefensas (si es que pudieran) como lo ha pedido en un video La Tuta, líder de Los Templarios, sus integrantes seguramente serían masacrados.

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Carlos Elizondo Mayer-Serra 06/02/2014 01:37
Guaruras y autodefensas

Repentinamente, un par de autos se cierran frente a un pacífico conductor capitalino. Ambos vehículos transitan con los vidrios polarizados y el que va detrás está repleto de guaruras. La única opción del conductor es frenar para no chocar. Aquéllos van armados. Bienvenido al mundo de las autodefensas de los pudientes.

Ante el miedo a ser secuestrados, quienes pueden, pagan escoltas. Algunos son empresarios, otros, políticos (no sabemos cuántos ni cuánto cuestan, pero con sus guaruras logran la seguridad que no se les brinda a todos los ciudadanos) y muchos otros son criminales. Incluso entre los empresarios genuinos unos pueden tener escoltas certificados o tener sicarios que de día trabajan como guardias y de noche asaltan. No sabemos.

Pocos se indignan ante los guaruras. Tampoco ante las otras autodefensas con las que nos topamos a diario, las que se encuentran en las casetas de entrada a condominios de lujo o, peor aún, en las calles hoy cerradas y que antes eran públicas. Parece el orden normal de las cosas. En revelador contraste, hay muchos indignados porque el gobierno del presidente Peña Nieto tolera, o incluso negocia, con quienes han tomado las armas para defenderse en Tierra Caliente. 

Seguro hay algunas autodefensas financiadas por el cártel vecino, como afirma la PGR. Algunos de sus integrantes sin duda tienen antecedentes criminales. Sin embargo, en Tierra Caliente las autodefensas son, sobre todo, la respuesta de comunidades ante la violencia del crimen organizado. Lo realmente indignante, y que nunca tuvo todo el eco en los medios de comunicación que debería haber tenido (lo cual seguramente influyó en aletargar la reacción del gobierno federal frente a la crisis de seguridad en la zona), es el abandono del Estado por años en zonas del país donde una banda armada podía asolar recurrentemente a la población.

Este es el caso de la comunidad de Tepalcatepec, donde un criminal apodado El Toro, según crónicas periodísticas de cuando fue apresado, se llevaba regularmente a adolescentes para violarlas y regresarlas, semanas después, en muchos casos embarazadas. La comunidad no tenía a quién recurrir. La Policía Municipal estaba coludida o aterrorizada. 

En Tierra Caliente estaban acostumbrados a pagar extorsiones por la superficie que habitan (una suerte de predial), por los ingresos que generan sus negocios, (un tipo de ISR) o por las ventas de cualquier producto, incluida la tortilla o el pollo (algo así como un IVA, aunque generalizado). Fue la violación de adolescentes y otras atrocidades lo que colmó la paciencia en muchas comunidades. ¿Usted no organizaría un grupo de autodefensa si su hija fuera la víctima? Sólo hasta que las comunidades decidieron reaccionar tomando las armas, el gobierno federal finalmente intervino de forma contundente.

¿Y por qué no se quejaron antes de tomar las armas? Porque nadie les hacía caso. Por ejemplo, un grupo de limoneros de Michoacán fue en abril del año pasado a pedir protección a Jesús Reyna, secretario general del gobierno del estado, contra la inseguridad y la extorsión. Fueron asesinados de regreso a sus comunidades. ¿Quién informó a los sicarios de la visita de estos limoneros a la autoridad? ¿La propia autoridad? Nunca se supo.

Por supuesto, no es deseable un país donde haya fuerzas de autodefensa, aunque tampoco lo es uno en el que circulan guaruras al por mayor. Pero si hoy desarmaran a las autodefensas (si es que pudieran) como lo ha pedido en un video La Tuta, el líder de Los Templarios, sus integrantes seguramente serían masacrados por ese mismo grupo criminal.

Los Templarios, además de matar a sus enemigos, tienen otra cara, “…brindan protección, organizan manifestaciones políticas, patrocinan fiestas…” (ver Jaime Rivera Velázquez, www.nexos.com.mx/?p=15462). Por eso no se puede simplemente tolerar a las autodefensas. El gobierno debe diseñar mecanismos para regularlas con suficientes controles para no estar apoyando o incluso dando dinero ahora que llegaron los billetes federales a los futuros criminales de la zona, bajo el pretexto de que hoy protegen a sus comunidades. Quien tiene poder sin contrapeso alguno empieza a usar sus armas contra la ciudadanía a la que supuestamente protege. 

Así sucede cada vez con mayor frecuencia con las propias policías en muchas entidades, en particular ahora en el Estado de México. Un ejemplo, según nota periodística, policías del estado extorsionan a automovilistas que transitan del Aeropuerto de la Ciudad de México por el Circuito Mexiquense.  Esto debería ser un gran escándalo y motivar alguna reacción del gobierno. Nada ha pasado.

Así como el descuido de esta administración llevó a un mayor deterioro en Michoacán y al surgimiento de las fuerzas de autodefensa, la evidencia apunta a que en el Estado de México la violencia está escalando. El fin de semana pasado hubo cabezas cortadas y asesinatos en varios municipios. Los más ricos fortalecerán sus guardias personales, pero para el resto de la población, ¿es crear sus propias fuerzas de autodefensa la ruta para que le hagan caso?

El éxito del actual sexenio se va a definir en Michoacán. Por eso están dispuestos a invertir 45 mil millones de pesos en infraestructura y gasto social en el estado. No se pueden presumir las reformas estructurales aprobadas si no se tiene un control básico del territorio nacional. Ahora bien, si en el Estado de México, el más poblado de todos, que conforma el Área Metropolitana del Valle de México, y en donde fue gobernador el actual Presidente, la violencia se sale de control, lo que estará en riesgo para el gobierno federal será aún mayor.

                *Profesor investigador del CIDE

                elizondoms@yahoo.com.mx

                Twitter: @carloselizondom

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