Todos a pagar pensiones de burócratas

La ciudad de Detroit está quebrada. El 17 de julio reconoció su situación y se declaró en cesión de pagos. Es un proceso complejo en el que un juez especializado tiene que determinar el ajuste en los gastos de la ciudad y la quita por parte de los deudores. Uno de los ...

La ciudad de Detroit está quebrada. El 17 de julio reconoció su situación y se declaró en cesión de pagos. Es un proceso complejo en el que un juez especializado tiene que determinar el ajuste en los gastos de la ciudad y la quita por parte de los deudores.

Uno de los deudores más afectados son los trabajadores al servicios de la ciudad, tanto los ya pensionados como los que esperan retirarse en el futuro. Son parte de la masa deudora ya que se estima que las reservas construidas para financiar su retiro serán insuficientes. Por consiguiente, tendrán que recortar sus expectativas de ingreso futuro. En Estados Unidos, las pensiones de los burócratas no son un compromiso directo del causante, deben de pagarse con las reservas generadas para cubrir el retiro o con el pago de las cuotas de seguridad social de los trabajadores en curso.

En México, el causante está obligado a pagar lo que cuesten las pensiones. Su monto se define cada año en función de lo que se necesite. Hay pocas pensiones públicas fondeadas con recursos ya depositados en un fideicomiso que garantiza el pago futuro de las obligaciones con los pensionados. 

La presión de gasto de las pensiones de los burócratas fue parcialmente contenida con la reforma a la ley del ISSSTE de 2007, así como con los cambios al contrato colectivo de la CFE en 2008 y del IMSS en 2011. Sin embargo, el cambio fue sólo para las generaciones futuras de trabajadores. Todos los ya contratados tienen derecho a una pensión que no está fondeada y que el causante tendrá que pagar cueste lo que cueste.

Según los cálculos del gobierno para 2018 el gasto en pensiones pasará de representar 2.7% del PIB en 2013 al 3.4% en 2018. Este aumento es casi todo el incremento esperado en los ingresos no petroleros durante ese periodo. No hay ninguna medida para acotar esa contingencia y si la economía crece menos de lo esperado, lo cual es común en nuestro país, el compromiso a pagar será mayor como proporción del PIB.

En muchas instituciones, entre ellas Pemex, ni si quiera se ha modificado el régimen de pensiones para los nuevos trabajadores por lo que el compromiso de pago se incrementa aún más cada año. El pasivo laboral de Pemex, es decir lo que costará pagar todos los compromisos de retiro y pensiones de sus trabajadores, en activo o ya retirados, es superior a 1.3 billones de pesos para el segundo trimestre de 2013, lo que representa casi 9% del PIB. Sólo el pasivo laboral de los trabajadores de Pemex Refinación abarca un tercio de este monto.

Las reservas para pagar las contingencias laborales de Pemex son mínimas, cinco mil millones de pesos en 2012. Aun cuando este fondo generó un buen rendimiento de casi 1.2 mil millones de pesos,  la empresa tuvo que pagar de sus propios recursos casi 31 mil millones de pesos para completar el pago de quienes ya están retirados.

En sus estados financieros Pemex aclara tener: “… establecidos planes de beneficios definidos para el retiro de sus trabajadores, a los cuales éstos no contribuyen”. ¿Usted sí contribuye al suyo? No le queda de otra. También contribuye al de nuestros burócratas.

El régimen fiscal vigente hace aún más injusta esta situación. Las pensiones en México no pagan impuestos para los primeros 15 salarios mínimos de ingreso. Es un privilegio a favor de los pensionados más ricos, la gran mayoría de ellos empleados de alguna empresa pública o que lo fue anteriormente, como el caso de Telmex. Los pensionados del sector público no contribuyeron gran cosa o nada con su salario para fondear sus futuras pensiones, que ahora los demás debemos pagar con nuestros impuestos. Alguien que tiene 65 años, y que por no contar con una pensión del gobierno aún trabaja, si gana 28 mil pesos, paga al mes por ISR unos cinco mil pesos. Un jubilado a los 65 años que tiene una pensión de ese monto, fondeada con nuestros impuestos, no paga nada de ISR y se pudo haber jubilado a los 55 años de edad o incluso antes.

El gobierno debe hacer un esfuerzo de recorte de gastos, antes de pedir más impuestos, tanto en erogaciones de menor peso presupuestal, pero igual muy importantes, como la transferencia a partidos políticos y todo el gasto discrecional que sirve para que la alta burocracia viaje y coma a costa del erario, como en el gasto que más pesa: la nómina gubernamental. Sobra gente que habría que despedir y hay que conseguir que los derechos pensionarios de los burócratas no sean una carga alta y creciente para el causante.

El pago de éstas no puede ser una obligación sin límite para el causante. Si la ciudad de Detroit se rigiera por las leyes mexicanas, sus residentes estarían obligados a pagar hasta el fin de sus días las pensiones de sus burócratas, aunque la pregunta de fondo sería cuántos escogerían vivir en una ciudad que les impone tal obligación a sus ciudadanos.

                *Profesor investigador del CIDE

                elizondoms@yahoo.com.mx

                Twitter: @carloselizondom

Temas: