PRI-PRD aumentaron impuestos
Los partidos políticos, sus dirigentes, pero sobre todo sus diputados y senadores que votaron a favor del aumento al Impuesto al Valor Agregado en la parte norte del país, así como a la compra de diversos productos de mayor consumo nacional, entre ellos los refrescos, e ...
Los partidos políticos, sus dirigentes, pero sobre todo sus diputados y senadores que votaron a favor del aumento al Impuesto al Valor Agregado en la parte norte del país, así como a la compra de diversos productos de mayor consumo nacional, entre ellos los refrescos, e incluso del aumento a otros impuestos, deberán asumir la responsabilidad de la decisión de dichos aumentos.
Los argumentos que se han esgrimido para justificar tales aumentos carecen de sustento frente a una realidad insultante, que es la corrupción, la ineficacia y despilfarro del erario.
Año con año el gobierno propone nuevos impuestos o aumentos en los mismos, bajo el argumento de las carencias del presupuesto para afrontar la satisfacción de las necesidades en materia de salud, educación y seguridad pública; no obstante ello, en tales renglones, la población padece día con día los estragos del abandono y la indiferencia.
Por un lado, bajo el argumento de desincentivar el consumo de ciertos productos dañinos para la salud, o para destinar mayores recursos a este rubro, se aumentaron los impuestos de productos como los cigarros; sin embargo, no se ha informado con claridad y amplitud el destino y aprovechamiento en beneficio de la salud respecto del dinero recaudado con el aumento del impuesto, ni mucho menos de la disminución o desaliento en el consumo de tal producto nocivo para la salud.
Situación similar se prevé en el caso de los refrescos, con el agravante de que se trata de uno de los productos de mayor consumo a nivel nacional. Cabe recordar que lamentablemente nuestro país se encuentra entre los principales consumidores de refresco a nivel mundial. A pesar de ello, el aumento de impuestos poco o nada influirá en la tendencia del consumo, ni mucho menos, como en años anteriores, a pesar de que se obtengan mayores recursos económicos con dicho impuesto, se espera un cambio sustancial en la política en materia de atención a la salud.
Las instituciones de salud del sector público, al igual que en la generalidad de las instituciones públicas, cuentan con personal que son verdaderos ejemplos de entrega, admiración y reconocimiento. Existen doctoras, doctores, enfermeras y personal administrativo que dignifican a las instituciones a las que pertenecen.
A pesar de ello, la pretendida justificación de mejorar los servicios de salud se torna una burla del peor gusto para millones de personas que están en la necesidad de acudir cotidianamente a las instituciones de salud pública buscando encontrar una atención al menos digna del ser humano enfermo, sin embargo, la cotidianidad los humilla y victimiza y hace padecer un martirio y un calvario a los familiares del paciente tratando de encontrar una atención médica mínimamente profesional para sus enfermos.
En materia educativa, es evidente el drama de la pésima actitud de miles de profesores y autoridades administrativas que sólo administran los problemas de la pésima educación e infraestructura educativa de nuestro país. De igual manera, sin menospreciar el trabajo de verdaderos apóstoles de la función docente, quienes con nulos recursos utilizan su ingenio y vocación para cumplir más allá de las expectativas a sus discípulos; sin embargo, tales casos dignos de destacar, no cambian el pésimo panorama de la educación pública a nivel nacional. La cual tampoco se verá modificada con el incremento de los impuestos que se realizaron este año, incluso, no obstante que se aumente el presupuesto de las dependencias del sector educativo, puesto que ello no garantiza mejor calidad en la prestación del servicio.
Este aumento del presupuesto puede observarse en forma insultante en las instituciones de seguridad pública, incluso antes de la creación del Sistema Nacional de Seguridad Pública y, sin embargo, la situación lamentable y deplorable del país en esta materia es más que evidente. Miles de millones de pesos se han destinado para la adquisición de armamento, vehículos, aparatos de comunicación y demás infraestructura tecnológica, sin que ello haya influido en el perfil de lo más esencial de las instituciones: la actitud del personal de tales instituciones, para que sea de servicio al público, y no para servirse del público.
Incluso en este último sector de la seguridad pública, también hay personas, que destacan en el servicio que proporcionan a la sociedad, pero tampoco esos casos aislados, como una golondrina no puede hacer la primavera de la seguridad, puesto que en general aún no se logra recuperar la confianza de la población en sus instituciones de seguridad pública, en gran medida por los reiterados casos de abusos, prepotencia, corrupción e impunidad de la generalidad de sus integrantes.
El aumento de impuestos aprobado por los legisladores del PRI y del PRD no tendrá como consecuencia la mejoría en la prestación de los principales servicios en los que el gobierno pretende justificar el aumento, sin embargo, si es comprobable que se traducirá en menores recursos de la población en beneficio de la disposición de dinero de los gobernantes.
*Abogado postulante
