Palabra de AMLO
El día de ayer, Andrés Manuel López Obrador comentó que está “dispuesto” a aliarse con el PRD con el fin de evitar la “imposición” de la reforma energética. Asimismo, indicó que “vamos a estar preparados; no vamos a permitir que se lleve a cabo esta ...
El día de ayer, Andrés Manuel López Obrador comentó que está “dispuesto” a aliarse con el PRD con el fin de evitar la “imposición” de la reforma energética. Asimismo, indicó que “vamos a estar preparados; no vamos a permitir que se lleve a cabo esta reforma… como se pueda y hasta donde se pueda”.
¿De qué “imposición” está hablando el señor López? Supongamos que la propuesta de cambios constitucionales hecha por el presidente Peña es aprobaba por el Congreso de la Unión y, luego, es respaldada por más de la mitad de las legislaturas estatales. ¿Eso es imposición? De ser así, entonces todo lo que han hecho los gobiernos perredistas en el DF, incluido el encabezado por AMLO mismo, no han sido sino imposiciones: a pesar de que siempre hubo quienes se oponían, por ejemplo, a los segundos pisos, a la despenalización del aborto, a la ley de no fumadores, al Metrobús, etcétera, todas estas cosas se hicieron. ¿Ahí hubo “imposición” también, don Andrés, o simplemente ocurrió que los perredistas eran mayoría?
“No vamos a permitir que se lleve a cabo esta reforma”, ha dicho López Obrador. ¿Qué significa esto exactamente? ¿Es amenaza? ¿El gobierno y la sociedad hemos sido advertidos de que más nos vale no provocar la ira obradorista? ¿Nos está diciendo López que, si así lo considera imperativo, se inmolará en nombre de la patria y de los “mexicanos de buena voluntad”? Pareciera, de hecho, que eso es justamente lo que Obrador anhela: que un policía le reviente la cabeza en medio de una manifestación; los mesías que sufren por la causa que defienden son los más adorados, los más recordados, los más reverenciados.
Tan grande es el deseo —¿tal vez él lo vea como su destino, inclusive?— de AMLO de salvar a México del PRI, de Peña, del PAN, de los perredistas vendidos, de los empresarios, de los extranjeros y, en general, de los mexicanos que no tenemos conciencia, que…¡está dispuesto a colaborar con el PRD! ¡Ah, qué magnánimo es el señor Andrés Manuel! Lo digo porque aliarse con el perredismo, y arriesgarse a no ser el único protagonista en la “batalla por el petróleo,” es algo que debe ser muy pero muy difícil para él.
Pero qué bueno, de verdad que qué bueno, que López Obrador esté ahí para defendernos, para que no seamos unas pobres víctimas de esos malévolos poderes e intereses que sólo quieren privarnos de lo que es nuestro. Y es que es obvio que ni usted, amigo lector, ni su servidor, ni millones de mexicanos más, tenemos la suficiente inteligencia, madurez y compromiso con el país para tener una idea sensata, o por lo menos una idea, de lo que México necesita; sólo AMLO y sus seguidores entienden qué es lo bueno, qué es lo malo, qué es lo deseable, qué es lo justo, qué es lo que nuestro terruño requiere.
Sí, estimado lector, así son las cosas. No vaya usted a creer, por favor, que lo que Obrador busca es permanecer vigente, estar bajo los reflectores, seguir viviendo de nuestros impuestos —como lo ha hecho desde que militaba en el PRI, por cierto— reventar al gobierno en turno y llegar al poder sólo porque es el poder. No, él no es así: es bueno y honesto; no es un vulgar vividor de la política. Por eso, por ejemplo, siempre se ha rodeado de personas virtuosas, dignas, encomiables, como Martí Batres y René Bejarano, entre otras distinguidas personalidades.
Qué bien igualmente que AMLO no está solo; su lucha es también la de grupos que no son poderes fácticos, que no tienen intereses más allá del bienestar de la nación y que no quieren complicarle la vida al gobierno, y a la sociedad, lo más posible. Me refiero, por ejemplo, a la CNTE, al SME y similares. También tengo en mente a muchos ciudadanos que, a Dios gracias, sí aman al país y sí son pensantes. ¿Se imagina que sería de nuestro México sin López y quienes en él creen, apreciable lector?
“Vamos a estar preparados…como se pueda y hasta donde se pueda”: esta es palabra de AMLO (y sobre aviso, no hay engaño).
Twitter: @aromanzozaya
