¿Qué piensan los agentes económicos privados de la sicosis trumpiana?

El daño, las trabas y amenazas no son las posiciones de Trump, sino las que ponen los funcionarios de los tres órdenes de gobierno de México.

¿Quiere conocer mi opinión acerca de esto que llamo sicosis trumpiana? ¡Me tiene harto!

No sólo por la exhibición de ignorancia —que los puso en su lugar—, de no pocos notables intelectuales y estudiosos —conocedores de la realidad de Estados Unidos—, acerca de la visión que tienen los que emigraron y/o desean hacerlo a ese país, sino por el desprecio mostrado hacia lo que verdaderamente piensa un muy buen porcentaje de los agentes económicos privados.

Sorprende y molesta, más esto que aquello, que nadie se haya tomado la molestia en ir más allá de las declaraciones de los líderes empresariales, plagadas de lugares comunes y marcadas por la corrección política, para conocer lo que efectivamente piensan los exportadores que, desde hace decenios, han enviado sus productos a Estados Unidos.

Durante esos años, como consecuencia de la responsabilidad mostrada en los negocios que han concretado a lo largo de los decenios, han establecido relaciones que les permiten obtener, no únicamente insumos y crédito en condiciones muy ventajosas, sino la posibilidad de producir con la mejor y más avanzada tecnología, productos de muy alta calidad y alto precio en el mercado que les genera buenas utilidades, a la vez que hacen posible la creación de miles de empleos formales.

Todos los que hoy se rasgan las vestiduras en contra de Donald Trump —a quien muy lejos estoy de defender—, ¿saben o tienen idea alguna, de cuántos jornales/hectárea genera una hectárea de trigo? ¿Y saben el número de jornales de una hectárea de algún producto hortícola, se produzca a cielo abierto o en ambiente protegido o semi-protegido?

¿Tienen idea de que las trabas y obstáculos mil que todos esos exportadores enfrentan, no es a Trump y sus decisiones, sino las que toman y aplican los burócratas y gobernantes que lo primero y casi único que producen es obstaculizar el funcionamiento de las empresas y elevar sus costos?

¿Tienen idea, quienes lanzan sus invectivas (Discurso o escrito acre y violento contra alguien o algo), que la peor de las inseguridades —la jurídica—, la padecen cientos de miles de agentes económicos privados, en México, como consecuencia de la corrupción de los funcionarios y las diferentes policías?

¿Por qué algunos de los que fueron a Phoenix, y regresaron asombrados al enterarse de que los que migraron, quieren quedarse por allá y no regresar a este paraíso que pinta el actual gobierno, no acuden a preguntarles a los exportadores del Valle de Mexicali y de San Luis Río Colorado, de los Valles del Yaqui y del Mayo y la Costa de Hermosillo, de casi todo Sinaloa y Jalisco y Colima, y de otros estados del país, qué es lo que quieren?

De hacerlo, su sorpresa superaría a la que se llevaron en Arizona. El daño y las trabas y amenazas no están en Estados Unidos ni son las posiciones del presidente Trump, sino las que ponen y llevan a cabo los funcionarios de los tres órdenes de gobierno de México.

¿Por qué eso no llega a los espacios mediáticos? ¿Por ser políticamente incorrecto? ¿Porque exhibiría la hipocresía e ignorancia de no pocos analistas especializados en economía y finanzas, y la de conocedores de Estados Unidos?

Las historias de terror no son sólo las que se ven en Estados Unidos, sino las que vive aquí, algún pequeño y mediano empresario que tuvo la mala fortuna —después de un pleito de varios años—, de ganarle un juicio al SAT.

Ésa es realidad, no los cuentos de los políticamente correctos.

Temas: