Gastos en imagen

El gobierno federal gastó en los primeros diez meses del 2014 mil 908 millones de pesos en propaganda gubernamental.

El lema Mover a México ha salido caro. Según el reporte de la Ejecución de los Programas y las Campañas Gubernamentales enviado al Congreso, el gobierno federal gastó en los primeros diez meses del 2014 mil 908 millones de pesos en propaganda gubernamental.

Dinero destinado principalmente a medios electrónicos, escritos, portales de internet, consultorías, casas productoras, agencias de publicidad y a comunicadores de radio y televisión.

Así lo reportó el periódico Reforma esta semana. El gasto significa un aumento importantísimo del 2013 al 2014. El año pasado el gasto en este rubro fue de 485 millones 600 mil pesos.

Es un aumento de más de dos veces y ¿cuál ha sido el resultado?

Si juzgamos por las últimas encuestas que ponen la popularidad del presidente Peña Nieto debajo del 40%, el resultado es un fracaso.

Dinero de todos los mexicanos tirado a la basura.

Por más que se quiera gastar en la imagen presidencial para que la retórica sea positiva y para que se cacaree lo bueno que hace el Ejecutivo, Peña Nieto y sus principales colaboradores han caído en la misma dinámica en la que estuvo Felipe Calderón como presidente.

Evento al que iba Calderón, así fuera festejo por el Día del Niño, evento en el cual se refería al tema de la inseguridad y a la lucha en contra del narcotráfico.

Cuando Peña llegó a Los Pinos fue justamente aquí en donde se vio una marcada diferencia. Se dejó de hablar de la inseguridad. Tanto, que se le ha criticado que esa estrategia de no hablar de los problemas en la materia no fue la adecuada y le vino a explotar con los eventos de Michoacán, pero sobre todo con lo ocurrido en Iguala con los normalistas de Ayotzinapa.

Es evidente que evitar hablar de un tema no soluciona el problema, pero ahora Peña y sus más cercanos colaboradores se refieren al caso Ayotzinapa en cada discurso, no importando el evento al que acudan.

Lo hace el Presidente cuando inaugura tramos carreteros; lo hizo Aurelio Nuño en el evento con motivo del aniversario luctuoso de José María Morelos en donde llamó la atención que fuese él el orador principal; y lo ha hecho el secretario de Gobernación, entre otros.

Lo peor es que en ese discurso repiten que no habrá impunidad en el caso y se refieren a los 43 normalistas como desaparecidos. ¿Pues qué no el procurador Murillo Karam dio una conferencia de prensa diciendo que los normalistas fueron asesinados, calcinados y arrojados a un río? ¿Por qué desde el gobierno no sostienen esta tesis sobre lo ocurrido aquel fatídico 26 de septiembre?

La sugerencia no es que el gobierno le dé carpetazo al asunto. La parte judicial debe seguir su cauce, pero lo importante es aprender las lecciones que deja el caso Iguala y mirar hacia acciones que promuevan que esto no se volverá a repetir.

El gobierno está, como Calderón en su momento en la lucha en contra del narco, atorado en el tema Ayotzinapa. Por más que gasten millones de pesos para cambiar la retórica, si desde el Ejecutivo no se desatoran y mejor trabajan para combatir la impunidad y la corrupción, el dinero será echado en saco roto.

Twitter: @AnaPOrdorica

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