México desencantado
Somos el único país de América Latina en donde el apoyo a la democracia está por debajo de 40 por ciento
México es el país latinoamericano en donde los ciudadanos estamos más desilusionados con la democracia. Ese es el resultado de la encuesta Latinobarómetro más reciente, publicada el fin de semana.
Latinobarómetro es un estudio de opinión pública que es aplicado anualmente a más de 20 mil personas en 18 países de América Latina, representando a más de 400 millones de habitantes.
El resumen que hace Latinobarómetro es que tenemos a una mitad de los latinoamericanos más feliz que nunca, celebrando la prosperidad. Y la otra mitad de América Latina grita para que la escuchen.
Tenemos dos américas latinas, una que prospera y la otra que mira cómo los otros prosperan. La democracia está retenida por la desigualdad. El crecimiento crea nuevas fuentes de desigualdad.
Ahí México destaca por ser el país con más desilusión con la democracia. A la pregunta: “La democracia es preferible a cualquier otra forma de gobierno”, sólo 37% de los mexicanos asiente. El promedio latinoamericano es de 57%, 20 puntos más que en donde estamos en México.
Esto es una tendencia que viene recrudeciendo en el país. En 2002, 63% de los mexicanos asentía con esa oración. En 2010 todavía 49% estaba de acuerdo.
Hoy, mientras países como Argentina, Uruguay y Chile tienen a siete de cada diez ciudadanos de acuerdo con esa frase, aquí en México el desencanto es enorme. Somos el único país de la región en donde el apoyo a la democracia está por debajo de 40 por ciento.
Mientras que en Uruguay 82% de sus ciudadanos se sienten satisfechos con la democracia, en México sólo 21% de los encuestados lo está.
Y en cuanto a la aprobación de sus mandatarios, en México nos quedamos bastante bajos comparados con el promedio latinoamericano. La aprobación de Enrique Peña Nieto está en 46%; el promedio de la región es de 49 por
ciento.
El país que apoya más a su Presidente es República Dominicana, en donde Danilo Medina tiene satisfecho a 74% de sus ciudadanos.
Mucho se habla de la necesidad de cambiar la imagen que tiene México en el exterior. De la importancia que tiene dejar atrás la imagen del país de los asesinados y los narcos.
Es evidente esta importancia, pero no deja de llamar la atención que también tenemos que hacer un arduo trabajo por mejorar nuestro estado de ánimo al interior en relación con nuestro gobierno.
No nos gusta cómo nos ven, pero tampoco nosotros nos vemos a nosotros mismos muy bien que digamos.
Estamos desencantados; desilusionados.
@AnaPOrdorica
