En el INRE flotan en vida méritos de Guillermo Ibarra

En México la medicina de rehabilitación tiene un largo y sólido historial

SALUD. La medicina física o de rehabilitación, que también se denomina fisiatría, es una especialidad de la medicina y de las ciencias de la salud que comprende el estudio, detección o diagnóstico, prevención y tratamiento clínico o quirúrgico de los enfermos con procesos discapacitantes. El funcionamiento y la discapacidad de una persona se conciben como una interacción dinámica entre los estados de salud y los factores contextuales, tanto personales como ambientales, lo que implica la participación activa de la persona a la que concierne su propia rehabilitación y el deber de la sociedad con las personas minusválidas englobando todas las medidas destinadas a prevenir o a reducir al mínimo evitable todas las consecuencias funcionales, físicas, síquicas, sociales y económicas, y cuantas situaciones originen minusvalía transitoria o indefinida. En México, la medicina de rehabilitación tiene un largo y sólido historial y ha ido en ascenso, beneficiando con efectividad al amplio número de discapacitados que hay en él. Uno de los artífices de ello ha sido el doctor Luis Guillermo Ibarra Ibarra.

Os refiero que Luis Guillermo Ibarra Ibarra (LGII) es egresado de la Facultad de Medicina de la UNAM, donde se tituló en 1956. Inició su especialización en medicina de rehabilitación en el Hospital Infantil de México (1957– 1959) y luego como subjefe y jefe de la división del mismo Hospital Infantil de 1961 a 1970. Jefe del Servicio de Rehabilitación del Hospital Colonia de los Ferrocarriles de México (1959–1970). Director general de Rehabilitación de la SSA de 1971 a 1984. Director general del Instituto Nacional de Ortopedia SSA (1985–1997). Director general del Instituto Nacional de Rehabilitación de junio de 2005 a la fecha. Es miembro de diez importantes sociedades médicas, alguna de las cuales ha presidido. Entre ellas destacan la Academia Nacional de Medicina. La Academia Mexicana de Cirugía y la Academia Mexicana de Pediatría. El American Conggres of Rehabilitation Medicine. La American Orthopedic Rehabilitation Asociation.

Os rememoro que a finales de 2014 el Senado de la República aprobó, por unanimidad, poner el nombre de LGII al Instituto Nacional de Rehabilitación como un reconocimiento, en vida y en funciones, por sus logros en el campo de la medicina de rehabilitación. Al anunciar tan acertada decisión, la senadora Maki Esther Ortiz D destacó que Ibarra Ibarra a lo largo de su carrera ha forjado un gran legado para los médicos rehabilitadores, al llevar escritas 78 obras sobre el tema y haber sido galardonado con premios, reconocimientos, medallas y diplomas en más de 80 ocasiones por su labor en beneficio de las múltiples personas que en el país tienen alguna discapacidad. El Instituto Nacional de Rehabilitación (INRE), por el cual pugnó para que fuera creado y del que ha sido director general desde 2005 y que ahora lleva ya incluido el nombre de Luis Guillermo Ibarra, es único en su género en México y en América Latina. Su objetivo primordial es abatir la incidencia de la discapacidad. Al presente atiende siete mil 800 ingresos, 850 mil terapias, 260 mil consultas; en total un millón 118 mil 64 mexicanos son atendidos anualmente ahí, como pacientes.

Os comento que el pasado viernes 13 tuvo lugar una emotiva y solemne ceremonia en la que se formalizó la nueva denominación del instituto. Acto que fue presidido por la secretaria de Salud, Mercedes Juan, que se sentía muy complacida, puesto que ella es especialista en medicina de rehabilitación. El panegérico de LGII lo hizo de manera excelente como es habitual en él, sin leerlo, esto es de memoria, el doctor Juan Ramón de la Fuente en su función de presidente del Patronato del INR.

TRES APOSTILLAS. A varios destacados médicos que han sido fundadores de institutos nacionales de salud les ha tocado presenciar en vida cómo le han puesto sus nombres a varios de ellos, como ha sido el caso de los doctores Salvador Zubirán, Ignacio Chávez y Manuel Velasco Suárez y ahora LGII. Decía Salvador Díaz Mirón que “el mérito es el náufrago del alma; vivo se hunde, pero muerto flota”. Es loable que estos médicos hayan visto resaltados sus méritos en vida... La totalidad de los médicos que hasta ahora algunos Institutos Nacionales de Salud llevan sus nombres han hecho su carrera profesional en la UNAM; sin embargo, sus estudios preprofesionales los hicieron fuera de la UNAM... Luis Guillermo Ibarra Ibarra es el único de ellos que desde la secundaria ingresó a la UNAM, pues la cursó en la secundaria Iniciación Universitaria, que era de la UNAM, y la preparatoria la hizo en la Escuela Nacional Preparatoria, también de la UNAM. Es todo un orgullo, completo, de la UNAM. SALUD Y SALUDOS.

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