PRD: la brújula perdida

COMPARTIR 
Alberto Begné Guerra 02/06/2014 01:49
PRD: la brújula perdida

En el marco de las luchas entre los liderazgos y facciones de la izquierda, la Reforma Energética se ha convertido en el objeto simbólico de la disputa. Pero es una bandera de papel. Los argumentos son pobres, la formulación de alternativas viables es raquítica y las acciones no pasan de ser manifestaciones retóricas que distan mucho de lo que se esperaría de una izquierda moderna y democrática, congruente con las exigencias del nuevo entorno global y los grandes retos del país para lograr competitividad, crecimiento y bienestar social.

Son evidentes las razones electorales de la disputa por esta bandera. Los dirigentes del PRD no quieren dejarla en manos de López Obrador. Creo, sin embargo, que su apuesta es equivocada, pues si se trata de retener o ganar el voto de los electores más dogmáticos y reacios frente a la apertura del sector y, en efecto, si la clave para el desenlace de esta disputa es radicalizar las posiciones críticas contra la reforma, perderán contra el tabasqueño, quien juega mejor en el terreno de las radicalidades. Pero, además, en esa ruta perderán la oportunidad de atraer a los segmentos jóvenes de la ciudadanía, cuyas expectativas de empleo y desarrollo profesional, con mejores ingresos, pasan necesariamente por más inversiones y más agregación de valor (capital humano calificado, ciencia, tecnología e innovación) en los procesos productivos.

Por lo visto, el PRD está desvinculado del mundo del conocimiento, el nuevo centro de gravedad de las economías y las sociedades. Tanto en las universidades como en los centros de investigación científica y desarrollo tecnológico hay esfuerzos significativos para reorientar programas de estudio y líneas de trabajo, con el fin de lograr pertinencia respecto a las necesidades y oportunidades de los sectores productivos. Y, sin duda, una de las áreas de oportunidad más importantes es la energía, limitada hasta ahora por las restricciones legales, financieras y tecnológicas, que están siendo removidas precisamente con las reformas que, por cierto, preservan el dominio de la nación sobre los hidrocarburos.

Por todo esto, resulta inexplicable que Jesús Zambrano, un hombre íntegro y congruente que ha promovido una visión modernizadora de la izquierda, haya ido a Estados Unidos a hacer campaña contra las inversiones en el sector energético, bajo el liviano e inverosímil argumento de que sienten “la obligación de informar y advertir sobre la fragilidad o la incertidumbre jurídica en que quedarían las reformas”, en virtud de una eventual consulta popular que, afirman sin sustento constitucional, las revertiría. En los estrechos terrenos de la disputa por una bandera de papel, el PRD está perdiendo la brújula para moverse en la dirección correcta dentro de los grandes territorios globales.       

                *Socio Consultor de Consultiva     

                                abegne.guerra@gmail.com       

Comparte esta entrada

Comentarios