DF: la desviación esencial del PRD

2010, con 200 millones de mordidas y un promedio de 165 pesos por cada una, significó 32 mil millones de pesos.

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Alberto Begné Guerra 24/03/2014 02:20
DF: la desviación esencial del PRD

El PRD ha gobernado el Distrito Federal durante 17 años. Su dominio político en la Ciudad de México ha sido indiscutible. Con excepción de 2000, cuando López Obrador ganó por un muy estrecho margen, en las otras tres elecciones (Cárdenas en 1997, Ebrard en 2006, y Mancera en 2012) sus triunfos no sólo han sido holgados, sino también completos, pues además de la Jefatura de Gobierno ha obtenido la mayoría absoluta en la Asamblea Legislativa y casi todas las jefaturas delegacionales. Este fenómeno tiene muchas explicaciones, entre las cuales destacan el perfil del electorado y, sin duda, muchos aciertos en el ejercicio de gobierno, pero también la expansión y el control de poderosas e impenetrables redes clientelares que, cobijadas en la opacidad y la corrupción, manipulan a su antojo recursos y servicios públicos con tanta eficacia como impunidad.

Se trata de una desviación ética y política que trastoca una de las principales razones de ser de la izquierda democrática, cuyas manifestaciones no se limitan, por si fuera poco, a los grandes escándalos protagonizados por dirigentes y gobernantes perredistas, sino también se despliegan en la corrupción hormiga que, día con día, afecta la vida de la ciudadanía, con altos costos sobre todo para los segmentos de menos recursos. La contradicción no podía ser mayor.

De acuerdo con el Índice Nacional de Corrupción y Buen Gobierno (INCBG) elaborado por Transparencia Mexicana, la más acreditada organización no gubernamental en esta materia, el Distrito Federal tiene la peor calificación del país. El INCBG mide los casos, proporciones y costos de la corrupción a través de la práctica de la llamada “mordida” para la prestación de servicios públicos y realización de trámites (federales, locales y municipales). Para ello utiliza una escala que va de 1 a 100, donde el mayor puntaje corresponde a mayor corrupción, mediante una sencilla ecuación: del total de cada uno de los servicios públicos y trámites considerados, se pregunta a los ciudadanos en cuántos casos obtuvo el servicio con “mordida”, y luego se pregunta sobre el monto de la misma. Los costos agregados de esta forma de corrupción son impresionantes: en 2010, con 200 millones de mordidas y un promedio de 165 pesos por cada una, significó en total 32 mil millones de pesos. Esto implicó que los hogares mexicanos tuvieran que destinar 14% de su ingreso a este rubro, pero en los hogares más pobres representó 33 por ciento. Ese mismo año el Distrito Federal alcanzó 17.9 puntos en el Índice, el más alto, mientras la media nacional fue de 10.3 y Baja California Sur, con el más bajo, se situó en 1.8. Está claro que el PRD enfrenta, quizá como ninguna otra, la exigencia de frenar y corregir esta desviación esencial.

                *Socio Consultor de Consultiva

                abegne.guerra@gmail.com

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