Marcelo Ebrard, el vagabundo cachetón

En una de esas su influencia puede ser la diferencia entre triunfo y derrota… es broma.

Adrián Rueda

Adrián Rueda

Capital político

Bastante repuestito y visiblemente cachetón, Marcelo Ebrard reapareció en medios durante la semana para autoproclamarse como simpatizante y promotor de la candidatura de Hillary Clinton a la presidencia de Estados Unidos.

Claro que no lo hizo en México, donde por un largo rato no podrá poner un pie, sino en la tierra de los gringos, en la cual lleva ya un rato haciendo tareas electorales —según él— entre la comunidad latina en favor de la candidata demócrata.

Todo mundo puede imaginar que con lo carismático y popular que es, Ebrard le puede acarrear carretadas de votos a Hillary. En una de esas su influencia podría ser la diferencia entre el triunfo y la derrota... claro que es broma.

Lo de menos es lo que Marcelo ande haciendo fuera del país que soñó presidir y al que ni siquiera puede regresar; lo importante es repetirle la misma pregunta una y mil veces: ¿de qué vive el vagabundo más rico del planeta?

Porque el cuate no trabaja, no tiene propiedades ni grandes ahorros, según declaró él mismo antes de salir huyendo de México hace más de un año.

Sería muy bueno que pasara el tip de cómo vivir a todo lujo en París —con todo y familia— y moverse por el mundo en aviones de primera clase pagando en euros y en dólares, sin trabajar.

A leguas se nota que al tipo no le falta dinero para comer, pues esos cachetes no son de un empleado de salario mínimo. Claro, a menos que sólo le alcance para desayunar, comer y cenar una hamburguesa o hot dog todos los días.

De que tiene nexos con los Clinton, nadie lo duda, pues mientras fue jefe de Gobierno del DF tuvo varios encuentros con miembros de ese equipo, incluyendo con el exvicepresidente Al Gore.

Y hace bien en buscar mantenerse en la grilla desde fuera, ya que en México es apestado, pero sería muy bueno saber quién lo patrocina o de dónde saca tanto dinero para andar de vagabundo por todos lados.

Porque nadie cree que personajes tan mediocres como el yuca René Cervera o el veracruzano Elías Moreno Brizuela —otro apestado con el que sale en la foto— le puedan invitar siquiera un pedazo de pizza en el vecino país del norte.

Pero como no todo fue malo en el gobierno de Marcelo, quien hoy recibe en Argentina una distinción del Senado de ese país es la ambientalista Martha Delgado, quien durante la pasada administración fungió como secretaria del Medio Ambiente del DF.

El reconocimiento a Delgado es por sus aportes como ambientalista, funcionaria y promotora de acciones que contribuyen al desarrollo integrado de América Latina.

Vaya, hasta los argentinos notan la diferencia entre la exfuncionaria y su sucesora, Tanya Müller, quien ni siquiera está en su radar.

El medio ambiente, el zoológico, el sistema de bicicletas y el espacio público fueron otros con Delgado, por eso le darán hoy la distinción Gobernador Enrique Tomás Cresto, Líderes para el Desarrollo Regional, según reportan desde las pampas. Nada más.

CENTAVITOS... Qué curioso que cuando la diputada Elizabeth Mateos subió a tribuna para promover un punto de acuerdo de la Asamblea Legislativa a fin de hacer un llamado a los mexicanos en EU a que ejerzan el voto útil en favor de Hillary Clinton, toda la fracción morena abandonó el salón de sesiones porque la ponente se negó a omitir críticas en su discurso contra el republicano Donald Trump, que tanto ha atacado a México. Cada quien su juego.

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