Batres se le trepa a Monreal
El fin de semana se realizaron asambleas distritales de Morena DF, y Martí, arrasó.
Por el gobierno locuaz y estridente que realiza como delegado en Cuauhtémoc, y por su gabinete de chocolate, se podría pensar que Ricardo Monreal es el alumno más avanzado de Andrés Manuel López Obrador para la candidatura de Morena al GDF en 2018.
Cuando menos eso es lo que El Peje prometió al zacatecano para convencerlo de participar en las elecciones del 7 de junio. Quizás el tabasqueño sí tenga la intención de cumplirle, pero de que lo pueda hacer quién sabe.
Y es que el fin de semana se realizaron asambleas distritales de ese partido en el DF y el ganón —según el número de posiciones para el congreso nacional del próximo mes– fue Martí Batres, quien arrasó.
La importancia de esa victoria es que el presidente nacional de Morena junta canicas y es prácticamente un hecho que a partir del próximo mes —que concluye su encargo— será el nuevo líder de los morenos en la capital de la República.
Eso le dará suficiente juego, pues con el control de su fracción de la Asamblea Legislativa y con un mayor número de consejeros en su poder, podrá influir en la asignación de candidaturas dentro de tres años en la ciudad.
La más importante, por supuesto, será la designación del aspirante a la jefatura de Gobierno, que desde ya Batres disputa con la delegada en Tlalpan, Claudia Sheinbaum, y con el propio Monreal.
Las elecciones morenas del fin de semana se dieron entre golpes, sobre todo, en Gustavo A. Madero e Iztapalapa y, al final, los números se inclinaron hacia Martí.
De ahí que cobre especial relevancia la recientemente orden para que Morena sacara a Aleida Alavez de la Comisión de Gobierno de la ALDF, y dejara el lugar a Beatriz Rojas.
Este movimiento se dio, por supuesto, por las presiones que Clara Brugada, excandidata morena en Iztapalapa, hiciera para anular a Aleida, toda vez que es su rival directa por una nominación más a la jefatura delegacional de esa zona.
Y como Clarita tiene canicas necesarias paras las aspiraciones políticas de Martí, pues logró bajar —de momento— a su más peligrosa competidora.
El acuerdo dio resultado, pues en las elecciones distritales, que por cierto quedaron inconclusas en tres distritos por la violencia de los morenos, Batres se posesiona estructuralmente muy arriba de Monreal.
La importancia de esto es que, si por alguna extraña razón El Peje no tuviera fuerzas para imponer su voluntad en el DF, el de Zacatecas quedaría marginado en 2018 de la candidatura con la que sueña todos los días.
Por lo pronto, Martí ya se le trepó.
CENTAVITOS… Por cierto, las elecciones morenas arrojaron un hecho que podría ser anecdótico o quizás explicar la derrota del PRD en Tlalpan. Resulta que uno de los elegidos al congreso nacional de Morena fue Alberto Vanegas, quien para más señas era el gallo que no pudo imponer Maricela Contreras como su sustituto en la delegación. Parece que ese equipo perredista ya trabajaba para los morenos desde entonces y le jugó las contras a su partido... Y hablando de Maricela, el martes batalló para abordar su camionetón guinda en Isabel la Católica y tuvo que ser ayudada —muy comedidamente— por el aún tesorero de la ALDF, Pablo Trejo. Quizá la legisladora tenía algún problema, batallaba para estar en pie y Trejo se tuvo que esmerar; se despidieron varias veces de abrazo y beso. ¿De qué hablarían antes de la despedida los dos bejaranistas?
