Bush vs. Gore

Todo parece indicar que la Suprema Corte de Justicia de EU quiere meter bajo la alfombra una resolución tan penosa.

Hace exactamente diez años la Suprema Corte de EU tomó una decisión histórica. Aun cuando Al Gore había ganado más votos en la elección presidencial de 2000, con cinco votos a favor y cuatro en contra, el máximo órgano judicial le otorgó el triunfo a George W. Bush.

En el New Yorker de la semana pasada, Jeffrey Toobin recuerda esta decisión histórica y la pone en perspectiva con otras decisiones de su tipo y trascendencia tomadas por la SCJ de EU.

Por ejemplo, en el caso Brown vs. Board of Education de 1954, que terminó con la segregación en las escuelas, los ministros citaron esta resolución más de 25 veces en los siguientes diez años.

Y la década posterior al histórico fallo Roe vs. Wade de 1973 que legalizó el aborto en EU, los ministros citaron esta resolución en más de 65 ocasiones.

¿Cuántas veces han citado los ministros la resolución Bush vs. Gore en esta década? ¡Cero!

Todo parece indicar que la SCJ de EU quiere meter bajo la alfombra una resolución tan penosa, tan marcada por intereses políticos y tan poco justificada.

Por eso uno de los cinco jueces que votó a favor de Bush, Antonin Scalia, responde cada vez que le cuestionan sobre su voto: ¡por favor, ya supérenlo!

Sólo para recordar, lo que votó hace una década la Corte fue terminar con el recuento de votos en Florida, estado en el que Bush traía una ventaja de 537 votos sobre los casi seis millones que se emitieron.

Esto, aun cuando la ley estatal de Florida ordenaba un recuento de boletas el cual ya había comenzado. Pero el 9 de diciembre de 2000 cinco jueces de la SCJ de EU ordenaron al estado frenar el recuento y tres días después, el 13 de diciembre, a suspenderlo definitivamente. Así le otorgaron el triunfo a George W. Bush en aras de no extender la indefinición sobre el resultado electoral.

Lo increíble es que, diez años después, parece que no sólo la SCJ de EU es la que quiere enterrar en el olvido ese fallo. En su recién publicado libro Decision Points, Bush hijo le dedica menos de una página a la resolución que le otorgó las llaves de la Casa Blanca.

Bush escribe solamente que en ese momento su reacción fue de alivio.

Todo esto viene a cuento porque recuerdo, y mucho se ha dicho en México, la reacción de Al Gore. El candidato ganador del voto popular simplemente dijo, es momento de marcharme.

El editor del New Yorker, David Remnick, publicó un artículo sobre Gore cuatro años después describiendo la vida tan difícil de entender para quien en el 2000 ganó 50 millones 999 mil 897 votos. Más que cualquier otro candidato demócrata en la historia de EU excepto Obama en 2008; más que cualquier otro candidato presidencial excepto Ronald Reagan en 1984 y medio millón de votos más que quien llegó en su lugar a ocupar la Casa Blanca.

Pero Gore, institucionalmente se hizo a un lado. No ha buscado nunca más un puesto político. Mejor se ha dedicado a trabajar por el medio ambiente hasta ganar el Nobel de la Paz.

Diez años y esa actitud institucional sigue sumando para Gore y para Estados Unidos.

...casi como los perdedores en México...

@anapordorica

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