UNAM pide respeto a autonomía de Universidad de Nicaragua
Se habla de 300 muertos, tortura, represión y detenciones arbitrarias desde que iniciaron las protestas contra el gobierno de Daniel Ortega por una reforma al sistema de pensiones

CIUDAD DE MÉXICO
La Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) expresó su profunda preocupación por las circunstancias por las que atraviesa el pueblo de Nicaragua y por la ocupación de la Universidad Nacional Autónoma de Nicaragua, en Managua, por fuerzas paramilitares.
En un mensaje, la UNAM hizo votos por el restablecimiento de la convivencia pacífica y el respeto a los derechos humanos en ese país centroamericano.
La máxima casa de estudios de México manifestó que con Nicaragua "nos une una amistad histórica" y se manifestó en favor de la pronta reapertura de la Universidad y del respeto a su autonomía.

EXIGEN MÉXICO Y 12 PAÍSES MÁS CESE DE VIOLENCIA EN NICARAGUA
México y los 12 países que firmaron la Declaración Especial sobre la situación en la República de Nicaragua, condenan los graves y reiterados hechos de violencia que se han dado en esa nación y que han dejado más de 300 muertos, aseveró el canciller Luis Videgaray Caso.
Los países firmantes de esta declaración especial condenamos los graves y reiterados hechos de violencia que se vienen produciendo en Nicaragua y que han provocado hasta la fecha la lamentable pérdida de más de 300 vidas humanas y centenares de heridos", indicó en su cuenta de Twitter @LVidegaray.
Ante la situación que se vive en esa nación, la declaración fue emitida la víspera por Argentina, Brasil, Chile, Colombia, Costa Rica, Ecuador, Guatemala, Honduras, México, Panamá, Paraguay, Perú y República Oriental del Uruguay.
En ella expresan su preocupación por la violación de los derechos humanos y las libertades fundamentales, y su más firme condena a los graves y reiterados hechos de violencia, la represión y violencia contra estudiantes y miembros de la sociedad civil, así como la tardanza en brindar asistencia médica urgente a los heridos.
Exigen el cese inmediato a los actos de violencia, intimidación y amenazas dirigidas a la sociedad nicaragüense, y el desmantelamiento de los grupos paramilitares.
Además, instan a reactivar el diálogo nacional en Nicaragua, dentro de un clima de respeto a las libertades fundamentales, que involucre a todas las partes para generar soluciones pacíficas y sostenibles a la situación que se vive en el país y el fortalecimiento de la democracia, los derechos humanos y el Estado de derecho en ese país.
Los 13 países firmantes apoyan a la Conferencia Episcopal de Nicaragua para que continúe sus trabajos en pro de la búsqueda y promoción de soluciones del conflicto y en el respeto de los derechos humanos de los nicaragüenses.
*amgl