Males crónicos impactan al gasto; cuesta cáncer $875 mil anuales
De acuerdo con un estudio del Imco, tener una enfermedad sin cobertura condiciona a una familia a caer en la pobreza

CIUDAD DE MÉXICO.
Mientras que las enfermedades crónico degenerativas, como la diabetes y sus complicaciones, entre ellas la falla renal, devoran buena parte del presupuesto del sistema de salud pública del país, males con menos prevalencia, como algunos tipos de cáncer, en específico la leucemia, pueden ser devastadores para la economía de las personas.
Un año de tratamiento de un paciente de diabetes puede costar aproximadamente 131 mil pesos, mientras que la leucemia puede significar gastos por 875 mil pesos al año.
“Si la cobertura no es efectiva por todas las ineficiencias que tiene hoy el sistema de salud público, pues estos padecimientos pueden condicionar a las familias a caer en pobreza.
“Podemos hablar de familias que igual les costó muchísimo trabajar llegar a la clase media y que podrían estar regresando a niveles de pobreza por este tipo de condiciones y que no serían escenarios raros”, advirtió Fátima Masse consultora del Instituto Mexicano para la Competitividad (Imco).
Un reciente estudio de dicho centro de investigación señala que tener una enfermedad crónica sin cobertura condiciona a una familia a caer en pobreza.
De hecho si una familia promedio tuviera que pagar el total del tratamiento de diabetes debería endeudarse o vender su patrimonio.
Los escenarios serían, de acuerdo con el propio reporte, más dramáticos para las enfermedades más costosas como hepatitis que significarían para alguien que no tiene cobertura de salud un gasto anual de 468 mil pesos.
En tanto para tratar una enfermedad del corazón el gasto ascendería a 347 mil pesos, y para el cáncer de mama a 245 mil pesos.
“Gran parte de lo que nosotros vimos en el estudio es que las enfermedades como el cáncer y la hepatitis requieren medicamentos tan sofisticados y tecnologías tan novedosas que son las más costosas, pero las prevalencias son menores si las comparamos con la magnitud de las enfermedades cardiovasculares, la diabetes y la hipertensión que representan un problema de salud pública impresionante”, destacó Masse.
De acuerdo con datos de la Unidad de Análisis Económico de la Secretaría de Salud, el costo directo para tratar padecimientos atribuibles al sobrepeso o la obesidad como diabetes, enfermedades cardiovasculares, osteoartritis y diversos tipos de cáncer fue de 163 mil millones de pesos en 2017.
A ello se le suman los costos indirectos por ausentismo laboral, subsidios de corto plazo y pensión de invalidez y vida, que representaron ese mismo año 79 mil millones de pesos.
En 2016, otro estudio de la Fundación Mídete, que contó con la colaboración de expertos como Abel Arredondo López y Simón Barquera Cervera del Instituto Nacional de Salud Pública (INSP), evidenció que el principal costo de la diabetes recae en el tratamiento de sus complicaciones, principalmente aquellos ocasionados por enfermedad renal, además de la retinopatía, las enfermedades cardiovasculares secundarias a la diabetes, la neuropatía diabética, y la enfermedad cardiovascular periférica.
El mismo estudio refiere que el mayor gasto es cubierto por el bolsillo de los usuarios, seguido de las instituciones de seguridad social y, finalmente, instituciones para no asegurados o no afiliados.
“Por cada cien pesos que se gastan en atender la diabetes en México, aproximadamente 51 proviene de los hogares. Esto representa una carga social de gran tamaño, ya que se trata de un padecimiento de alta prevalencia y prioridad como problema de salud en el país”, advirtió.
Ante esta realidad, en entrevista con Excélsior, Fátima Masse señaló la urgencia de cambiar el modelo de salud hacia un enfoque preventivo.
“Para el tema de la diabetes encontramos que es 21 veces más barato tratar esta enfermedad en una etapa temprana, que si se deja avanzar hasta sus últimas consecuencias, como la falla renal”, ejemplificó.
Según el Imco, una persona tendría que pagar 93 mil pesos al año si es diagnosticado con prediabetes, para recibir un tratamiento completo pero el costo aumentaría cuando el paciente tiene diabetes tipo 2 y complicaciones, ocasionado por el mal control de la enfermedad, ascendiendo a casi 2 mil millones de pesos por el tratamiento requerido.
En el Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS), por ejemplo, el gasto que se destina tan sólo a la atención de las enfermedades cardiovasculares, la diabetes, el cáncer de mama y colon consumen siete de cada diez pesos de su presupuesto.
“Por eso es importante que el modelo de salud se concentre en la prevención y en el primer nivel de atención porque ahí es justo la puerta de entrada de estos casos, ya sea de obesidad antes de que se desarrollen las enfermedades crónicas o para detectarlas a tiempo para que se puedan frenar en una etapa temprana, lo que es fundamental porque de otra manera el riesgo es muy alto, ya que el tema de salud va ligado definitivamente al tema de la pobreza.
“Y eso nos va pegar porque el sistema está al borde de una crisis de salud pública, así que la decisión económica más inteligente para el país y por supuesto también para los individuos es prevenir”, concluyó Masse.
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