Reinan en EU drogas de diseño; y culpan a México de producción
En 17 años, la DEA detectó 26 mil 473 laboratorios para la producción de metanfetaminas en mil 875 condados de Estados Unidos; Missouri, Oklahoma y Tennessee son los más afectados

CIUDAD DE MÉXICO.
El problema nace en las casas, patios, supermercados, oficinas, zonas residenciales, departamentos, parques industriales, hoteles, vehículos, botes, desiertos o rancherías: del principal promotor de la lucha antinarcóticos en el mundo floreció una industria de drogas de diseño a través de miles de laboratorios para la producción de metanfetaminas, todos habilitados por organizaciones criminales, locales y trasnacionales, así como por ciudadanos en diferentes estados de la Unión Americana.
El Registro Nacional de Laboratorios Clandestinos, elaborado por la Agencia Antidrogas de Estados Unidos (DEA, por sus siglas en inglés) a partir de información proporcionada por instituciones de seguridad locales de ese país, indica que entre enero del año 2000 y octubre de 2017, se detectaron 26 mil 473 laboratorios en mil 875 condados.
“Contiene direcciones de algunos lugares donde los organismos encargados de hacer cumplir la ley informaron que encontraron productos químicos u otros elementos que indicaban la presencia de laboratorios de drogas clandestinos o vertederos”, menciona el documento consultado por Excélsior.
Aunque algunos estados tienen incompletos los reportes o los datos no están actualizados, la información disponible indica que en Missouri hay tres mil 114 laboratorios; Oklahoma tiene dos mil 406; Indiana mil 937; Tennessee, mil 849; Michigan mil 394; Ohio, mil 303; Arkansas, mil 294; Kentucky, mil 198; North Carolina, mil 138; Illinois 965, y Alabama 950. Dichos estados registran el mayor número de lugares detectados para la producción de las drogas de diseño.
La adicción a las metanfetaminas en Estados Unidos comenzó a ser visible a mediados de la década de los 90, a través del incremento de los pacientes que recibieron atención médica por el consumo.
“La Red de Alerta sobre el Abuso de Drogas (DAWN, por sus siglas en inglés), un sistema de recolección de datos sobre las visitas a las salas de emergencia de los hospitales en las que se menciona el uso de cualquier droga, informó que entre 1995 y el 2002 hubo un aumento de 50% en el número de visitas a las salas de emergencia en las que la metanfetamina fue un factor contribuyente.
“La cifra llegó a alrededor de 73 mil visitas a las salas de emergencia en 2004, lo que representó 4% de todas las visitas a salas de emergencia relacionadas con cualquier droga en ese año”, menciona un reporte del Instituto Nacional sobre el Abuso de Drogas (NIDA, por sus siglas en inglés).
En 2009, según la NIDA, las atenciones aumentaron a 93 mil 562; mientras que el último informe, indica que en 2011 fueron 103 mil.
Alerta en salud pública
Las adicciones en el país del norte continúan en incremento. De acuerdo con la Encuesta Nacional sobre Consumo de Drogas y Salud, elaborada por la Administración de Servicios de Abuso de Sustancias y Salud Mental (SAMHSA, por sus siglas en inglés) en 2014 se detectaron 569 mil consumidores; en 2015, la cifra subió a 897 mil, y en 2016 los números alcanzaron un millón 400 mil de adictos.
La Administración de Servicios de Salud Mental y Abuso de Sustancias (SAMHSA, por sus siglas en inglés) también registra un aumento en el número de tratamientos médicos por el consumo de metanfetaminas, al pasar de 111 mil 769 en 2009 a 135 mil 264 en 2014.
Las muertes por sobredosis registradas en las actas de defunción por el consumo de metanfetaminas también incrementaron en los últimos años. Mientras que en 2005 se reportaron mil 608 muertes, en 2015 la cifra llegó a cinco mil 716, según informes del Centro para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC, por sus siglas en inglés).
Aunque el último informe de la Evaluación Nacional de Amenazas de las Drogas 2017 elaborado por la Agencia Antidrogas de Estados Unidos asegura que las metanfetaminas que se consumen en Estados Unidos tienen su origen en México, en los últimos años la prensa de ese país ha reportado el aseguramiento de múltiples lugares donde se producen drogas.
Desde las tiendas comerciales y autoservicio, como Walmart o de comida rápida como Taco Bell, hasta departamentos o casas en zonas residenciales, las autoridades de ese país, han descubierto laboratorios para la producción de metanfetaminas en Estados Unidos.
Alcanza a todo el territorio
La DEA tiene identificado que la metanfetamina está disponible en todo el territorio estadunidense, principalmente en las zonas del Oeste y Medio Oeste.
“Las regiones con los más altos porcentajes de informes de los encuestados de disponibilidad de metanfetamina fueron el Pacífico (79%), Oeste Central (72%), Suroeste (69%) y Sudeste (61%)”, menciona el reporte de la Evaluación Nacional de Amenazas de las Drogas 2017.
El alto consumo de las llamadas drogas de diseño en la Unión Americana ha originado una mayor demanda que es saciada a través de bajos costos y más pureza. Según la DEA entre enero 2011 y septiembre de 2016, el precio por gramo puro de metanfetamina disminuyó 41%, al pasar de 98 dólares a 58 dólares, mientras que la pureza aumentó 9.4% al pasar de 85.5% a 93.5 por ciento.
Aunque la Agencia Antidrogas de Estados Unidos asegura que los cárteles del Golfo, Jalisco Nueva Generación, Zetas y Juárez son los principales productores de las metanfetaminas que se consumen en Estados Unidos, lo cierto es que la producción de las drogas de diseño en casa sigue constante entre los habitantes de ese país a pesar de que desde 2006 se implementó una ley para regular la venta de efedrina, pseudoefedrina, y productos de fenilpropanolamina.
Tan sólo en 2016, de acuerdo con el reporte de la Evaluación Nacional de Amenazas de las Drogas 2017, se detectaron dos mil 989 laboratorios en viviendas, capaces de producir hasta dos onzas (56.699 gramos) de metanfetaminas.
Para el gobierno de Estados Unidos la heroína y el fentanilo son las dos principales drogas que representan una amenaza para la población de ese país; sin embargo, las metanfetaminas han ganado terreno en los consumidores de drogas.
El problema es real y va en aumento, a pesar de las políticas antidrogas que en los últimos años han implementado desde 1988, cuando el expresidente Ronald Reagan consideró el consumo de drogas en ese país como una “emergencia nacional”, y en la actualidad sigue a través de Donald Trump.

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