Carlos A. Treviño Medina; el ingeniero de las finanzas
El director general de Pemex se ha planteado sacar adelante las cuentas de la empresa y mejorar la operación de la petrolera

CIUDAD DE MÉXICO.
Petróleos Mexicanos (Pemex) no era una empresa desconocida para Carlos Alberto Treviño Medina, pero su nuevo cargo como director general de la petrolera, representa para él uno de los retos más grandes e importantes de su vida profesional.
Recuerda que cuando le ofrecieron el cargo se sorprendió, pero lo aceptó al considerar que contaba con la experiencia para dar continuidad al plan de negocios y cerrar de la mejor manera posible las finanzas y operatividad de la empresa durante el último año del sexenio.
Una de las primeras personas en saber que tomaría las riendas de
Pemex fue su esposa, quien lo alentó a aceptar el puesto, pese a los sacrificios que en tiempo significaría para su familia.
Carlos Alberto Treviño nació en Monterrey, Nuevo León, el 13 de enero de 1970, y quienes lo conocen lo catalogan como un hombre, que pese a su puesto al frente de la petrolera, mantiene su sencillez y sentido del humor.
A sus 48 años, ha desarrollado su carrera profesional, principalmente en el sector público, lo cual considera le ha dado las herramientas necesarias para sacar adelante a la empresa más importante de México, en un momento en el que se están generando cambios importantes en el sector petrolero.
Es ingeniero de profesión, pues realizó sus estudios de Ingeniería en Industrias Alimentarias en el Instituto Tecnológico de Monterrey, del cual egresó en 2001 y donde también realizó las maestrías en administración de empresas y ciencias con especialidad en ingeniería de alimentos.
Destaca en el sector público
Se dice que fue un hombre que participó en la creación del Plan Nacional de Desarrollo durante la Administración de Vicente Fox, proyecto que fue catalogado como uno de los más importantes de dicha administración, y donde comenzó a destacarse.
Otro de los cargos públicos que desempeñó como director general de programación y presupuesto en la Secretaría de Hacienda, esto durante la gestión de Ernesto Cordero, quien lo consideró como uno de sus hombres estratégicos.
A la par de su desempeño en el sector público, también fungió como académico, pues durante diez años fue investigador del Centro de Estudios Estratégicos en el área de agronegocios y profesor de administración financiera, sistemas comerciales y desarrollo de emprendimiento en el ITESM.
Primer acercamiento
Durante su primera etapa en Petróleos Mexicanos, se desempeñó como director de finanzas, durante la gestión de Juan José Suárez Coppel, y luego como director corporativo de Administración y Servicios con José Antonio González Anaya, mostró a su equipo la seriedad con la que desempeñaba cada uno de sus cargos, pues era el primero en llegar a su oficina en la torre de Pemex y el último en irse.
Al igual que para su antecesor, sacar a la empresa del estado de la profunda crisis económica y operativa que atravesaba, se convirtió en uno de sus principales retos, por lo que fue una de las mentes que contribuyó a la creación del Plan de Negocios que actualmente se sigue para hacerla de nuevo, una petrolera rentable.
Al tomar la dirección de Pemex los reflectores se dirigieron a él, quien con su acento regio asegura no estar acostumbrado a ser el punto de atención, pues él prefiere trabajar, pero cree que es una nueva fase de la que debe aprender.
Apoyado por su esposa, quien también participa en las actividades de caridad de la empresa, ahora es el principal responsable para darle seguimiento a los proyectos de la petrolera, al menos hasta que termine el presente sexenio.
Aunque acepta que podrían hacerse algunos ajustes mínimos al Plan de Negocios, pues tomará en cuenta los cambios que se están generando en el sector para llevar a Pemex a una evolución favorable, es por ello que entre los principales objetivos de su gestión, será el de fomentar las asociaciones con otras compañías.
Considera que esto será imprescindible para que se adquiera experiencia en rubros complejos, por lo que ahora ya trabaja en facilitar esas alianzas.
Su vida diaria
Quienes lo conocen lo consideran un hombre alegre y muy “abierto”, que pese a su nuevo cargo, no ha perdido la sencillez que lo caracteriza.
Muchas de las personas que han trabajado con él, consideran que es una persona amable, que tiene un trato sencillo, con buen sentido del humor, que como buen regio no esconde su gusto por “las glorias” (dulce de leche), así como su afición al futbol americano y a su equipo favorito, los Acereros de Pittsburgh, a los cuales, pese a su carga de trabajo, busca no perder de vista.
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