Se repiten vicios: Alejandro Encinas

Dice que se busca un pacto cupular y no se consulta a los militantes

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CIUDAD DE MÉXICO.

Al pronunciarse a favor de un frente electoral de las izquierdas hacia 2018, el senador Alejandro Encinas advirtió que “la lección del Estado de México debe llevar a un aprendizaje: solos no se puede. Pero tampoco se puede sumándose indiscriminadamente con cualquier partido porque se necesita convergencia en las ideas”.

Impulsor de la iniciativa Por México hoy —en la que participa Cuauhtémoc Cárdenas— aclaró: “Por supuesto que hay coincidencia con Andrés Manuel López Obrador y podemos ir juntos. Pero no basta con el acuerdo que él está planteando. También debe incorporarse nuestro proyecto. Porque los acuerdos son de dos partes, no de sumarse a una. Creo que ese es un gran matiz”.

En entrevista, señaló que para concretar un frente con AMLO debe establecerse un principio: “Creo que el reconocimiento mutuo para ponernos de acuerdo y poder generar un proyecto juntos”.

El exjefe de Gobierno de la Ciudad de México dijo que Morena debe tener un proceso de reflexión para no reproducir lo que se vivió en el Estado de México, donde la falta de una organización adecuada impidió el control del proceso electoral y de la información de los resultados. 

“No se trata de sumarse a un candidato o a un partido. Se trata de ver cómo coincidimos para sumarnos mutuamente. No es síganme los buenos, sino de definir qué compromisos tenemos para llevar adelante un cambio de régimen político”, definió.

Encinas dijo que el Frente Amplio Democrático (FAD) anunciado por PRD y PAN repite los vicios del pasado al pretender crear un acuerdo desde las cúpulas de los partidos, sin claridad en las ideas comunes ni consulta a militantes.

Pronosticó que “perredistas y panistas van a estar unidos hasta que la candidatura los separe”. Y cuestionó que se trate de una alianza para prevalecer los intereses partidistas y frenar el avance de Morena en la Ciudad de México, Tabasco y Morelos.

En cuanto a las posibilidades de una candidatura independiente de Miguel Mancera, el legislador afirmó que “el entorno en donde él está desarrollándose no favorece esa idea”.

Se refirió a la imagen del domingo 25 de junio en la que la dirigencia perredista anunció el FAD: “Creo que los gobernadores no lo tienen a él como su candidato. No veo que haya un acompañamiento ni un compromiso del PRD con la candidatura del Jefe de Gobierno. Y la mala fortuna de esa fotografía es que desnaturaliza su perfil de independiente”, subrayó.

Lamentó que la fragmentación no superada de las fuerzas de la izquierda ha llevado “al reposicionamiento de la derecha” y al mantenimiento de los espacios del PRI y del PAN.

Dijo que de no haberse dado la división, se hubiera ganado hace un mes el estado de México y, en Veracruz, todos los grupos de izquierda hubieran podido conformar juntos una mayoría significativa.

“El otro problema de la izquierda es que no ha sabido resolver su relación con el poder y garantizar la autonomía de los partidos. Y también padece el síndrome de Estocolmo al postular como candidatos a sus propios verdugos. El caso ejemplar es Miguel Ángel Yunes en Veracruz,  quien como secretario de gobierno con Patricio Chirinos persiguió, corrompió y encarceló a militantes del PRD”, criticó.

Expuso que este es el momento de hacer un replanteamiento para ganar la Presidencia y lograr un cambio de régimen, porque el actual está agotado como lo muestra el descrédito de las instituciones públicas y el hartazgo social contra los privilegios de la clase política.

Detalló que Por México hoy es una iniciativa que busca desde hace dos años construir un,movimiento social que permita encauzar la indignación ciudadana a un proceso de organización transversal.

Al pronunciarse a favor de un frente electoral hacia 2018 lo más plural posible, alertó que se necesita certeza, legitimidad y consenso sobre su contenido y alcances, a fin de que signifique un cambio de fondo.

De lo contrario, cuestionó, sería un acuerdo como el Pacto por México que, a su juicio, dañó al país, desdibujó a los partidos, particularmente al PRD, supeditó al Poder Legislativo y reactivó el centralismo.